Marte, el aparentemente árido planeta rojo que conocemos hoy, pudo ser en realidad un mundo con extensos océanos en su pasado. Lejos de la imagen de desierto polvoriento que tenemos actualmente, nuestro vecino cósmico habría albergado enormes masas de agua líquida durante millones de años. Un nuevo estudio proporciona la evidencia más sólida hasta la fecha de que no estamos hablando de simples lagos o pequeños mares, sino de auténticos océanos marcianos.Un equipo internacional de científicos liderado por la Universidad de Guangzhou ha confirmado la existencia de antiguas playas fosilizadas en el subsuelo marciano, utilizando datos del rover chino Zhurong. El radar penetrante del vehículo ha detectado formaciones geológicas enterradas que son prácticamente idénticas a las costas terrestres, con capas sedimentarias que se inclinan gradualmente hacia lo que habría sido el mar.El océano Deuteronilus: cuando Marte tenía playas como las de la TierraLas imágenes del Marte actual muestran un paisaje desértico, azotado por tormentas de polvo y sin rastro aparente de humedad. Sin embargo, lo que el equipo de investigación ha encontrado bajo la superficie de Utopia Planitia cuenta una historia radicalmente diferente. Han identificado estructuras sedimentarias con una inclinación de 6-20 grados extendidas a lo largo de 1,3 kilómetros y con un grosor de 10-35 metros."Estamos encontrando lugares en Marte que solían parecerse a antiguas playas y antiguos deltas fluviales", explica Benjamin Cardenas, geólogo de la Universidad Estatal de Pensilvania. "Encontramos evidencia de viento, olas, abundante arena... una auténtica playa de vacaciones". Un panorama difícil de imaginar en el Marte actual que complementa otros hallazgos relevantes como el océano de magma detectado en la Luna, ampliando nuestra comprensión sobre la historia geológica de nuestros vecinos celestes.El hallazgo fue posible gracias al radar penetrante RoPeR del rover Zhurong, que envía ondas de radio hasta 80 metros bajo la superficie marciana. Esta tecnología funciona como un escáner médico del planeta, revelando estructuras ocultas a simple vista. Cuando las ondas encuentran materiales de diferente densidad, rebotan de forma distinta, creando un mapa tridimensional del subsuelo.Los investigadores han descartado meticulosamente otras explicaciones para estas formaciones. No pueden ser flujos de lava, ya que su permitividad eléctrica (4,4) es demasiado baja comparada con la de materiales volcánicos. Tampoco son dunas de arena, que dejarían patrones cruzados característicos, ni depósitos fluviales, que serían más irregulares y menos extensos.Para formar estas playas fosilizadas, Marte necesitó un ciclo del agua estable durante millones de años. El océano, bautizado como Deuteronilus por los científicos, habría ocupado gran parte del hemisferio norte hace aproximadamente 3.000 millones de años, en el período Hespérico Tardío. El descubrimiento resuelve un debate científico de más de 30 años sobre la existencia de océanos marcianos.Esta es la interpretación de los científicos de cómo podría haber sido el océano de MarteLas implicaciones van más allá de la simple presencia de agua. Este hallazgo refuerza la posibilidad de que Marte fuera habitable en el pasado. "Los entornos costeros donde agua, tierra y atmósfera se encuentran son potencialmente habitables", señala Michael Manga, geofísico de la Universidad de California. "Se piensa que la vida más temprana en la Tierra comenzó en lugares como este, cerca de la interfaz entre aire y agua poco profunda".La búsqueda de ambientes acuáticos en el Sistema Solar no se limita a Marte. Científicos también investigan lunas heladas como Encélado o Europa, que podrían albergar océanos líquidos bajo su superficie. La diferencia es que estos océanos existen actualmente, mientras que el de Marte desapareció hace miles de millones de años.¿Dónde fue a parar toda esa agua marciana? Investigaciones recientes sugieren que gran parte podría haberse filtrado hacia el interior del planeta, quedando atrapada en vastos depósitos subterráneos. El estudio del antiguo océano Deuteronilus podría ser clave para entender cómo Marte pasó de ser un mundo con playas a convertirse en el desierto rojizo que conocemos hoy.El próximo paso para los científicos será modelar cómo funcionaban las olas y mareas en este océano marciano. Sin una luna grande como la nuestra, principal responsable de las mareas terrestres, los patrones habrían sido diferentes, aunque el Sol y los fuertes vientos marcianos habrían generado suficiente movimiento para modelar estas costas ahora fosilizadas.El artículo Confirmado por un estudio científico: Marte pudo tener océanos fue publicado originalmente en Andro4all.