Paz Padilla no visitaba 'El Hormiguero' desde 2022 , cuando acudió a presentar el espectáculo 'El humor de mi vida '. La presentadora, actriz, humorista, colaboradora, escritora y empresaria regresó al 'show' de Antena 3 este miércoles 26 de febrero, donde con el humor que la caracteriza, charló con Pablo Motos acerca de la gira que está realizando con su obra. Rompiendo el hielo antes de entrar en materia, la invitada se interesó por cómo estaba Motos . «Yo muy bien… Vivo de milagro», soltaba el presentador, dispuesto a desvelar lo que había sucedido entre bastidores momentos antes de la entrevista. «Viene Pa z y me dice 'oye, tengo un Instagram…'». «Un TikTok, lo corrigió», la gaditana. «Porque yo soy 'influencer', pero madurita. Entonces, estoy todo el día pensando en vídeos. Y claro venga aquí con Pablo Motos … Y eso se hace viral. Lo traía todo preparado», continuó explicando Padilla. Aunque según el de Requena, la humorista no lo tenía todo tan bajo control como quiso hacer ver. «Casi me matas», aseveró, sarcástico. Eso sí, acabó admitiendo que «ha quedado bien», como la audiencia de 'El Hormiguero' pudo comprobar acto seguido. Como el comunicador, la gaditana suele convencer a todo el mundo para que salga en sus redes. A excepción de una única persona que no pasa por el aro: Santiago Segura. Paz Padilla aprovechó la anécdota para hacer un alegato a favor de las redes sociales. «¿Sabes el trabajo que me ha costado que la gente entienda que sirven a nivel profesional? Yo soy partidaria. La gente las demoniza, pero esto es un trabajo. Lo tengo clarísimo. Gracias a mis redes lleno teatros, vendo libros... Es mi escaparate. Ahora mismo no necesito a nadie para promocionarme», aseguró. Además, la invitada desmontó la idea de que las creadoras de contenido trabajan poco. «Eso no es verdad. Mi hija lo es y se tira horas y horas editando, grabando, pensando y preparando el vídeo». Tras el inciso, Motos recondujo la conversación hacia el auténtico motivo de la visita de Paz Padilla, la promoción de su espectáculo por varias ciudades españolas. «Ya la han visto más de 130.000 personas en más de 200 representaciones. Es una obra tan bonita… Y cuando la gente te da las gracias por ayudar, es la mayor recompensa. Es un historia de amor, pero sobre todo es una historia de acompañamiento y aceptación del duelo. Yo utilizo el humor para hablar de cosas serias», reflexionó. Sin embargo, la invitada reconoció que tras el fallecimiento de su hermano, le ha costado bastante volver a interpretarla, «porque cuando la hice, había pasado un año y medio desde el fallecimiento de Antonio, mi marido ». A la fuerza, siguió sincerándose, «con la obra he aprendido del oficio, no tiro de corazón, porque si no me reventaría». Y por eso, se sube al escenario «sabiendo que la obra no es mía, sino para el que se sienta delante, tiene miedo a la muerte, o no sabe cómo ayudar al que lo está pasando mal. Soy un instrumento. Cuando pasas por una situación difícil, entiendes que debes darle sentido a lo que te ha sucedido. Y mi sentido es la misión de dar visibilidad al duelo y a la muerte. Hay mucha gente que lo pasa mal y no se siente comprendida».