Según Trump, el 13 de julio del año pasado Dios le arreó una colleja, o deslumbró con un fogonazo solar al francotirador Crooks (como hacía Jude Law con Ed Harris en 'Enemy at the Gates', de Jean Jacques Arnaud, de 2001), para desviar la cabeza o el disparo y permitir así que, en el futuro, la víctima del atentado engrandeciera de nuevo a la América profunda. Bueno, es su opinión. Lo malo es que él no la considera una opinión, sino un dogma de fe que nos va a hacer tragar a todos, empezando por los europeos. Por eso va a construir en Gaza, entre el Sinaí y Sión, un gran ídolo de él mismo en oro macizo, y a... Ver Más