Si dicen que la inspiración siempre encuentra a los que trabajan, Rafaela Carrasco es un ejemplo de entrega absoluta a su arte. Y en la noche de ayer, no solo reafirmó su idilio con en el 29 Festival de Jerez, sino que regaló al público —como Mnemósine, la matriarca de todas las musas—la satisfacción de ver bailar una de las grandes del flamenco contemporáneo y actual. Porque desde hace casi tres décadas, la bailaora sevillana es una de las musas de este festival y el evento no sería el mismo sin su presencia, tanto en los escenarios como en las clases de baile que imparte cada año.Creaviva llegaba al Festival de Jerez tras su estreno en Mont de Marsan y su paso por la Bienal de Sevilla, como un espectáculo que — a priori— se aleja de los conceptos literarios y oníricos Nacida sombra o Nocturna, pero que en cierto modo no se olvida de la mitología griega, si bien en esta ocasión no narra una historia — como en Ariadna, al hilo del mito— sino que se centra en la esencia del movimiento a través de las musas mitológicas.Rafaela Carrasco en 'Creaviva', 29 Festival de Jerez. TAMARA PASTORA / FESTIVAL DE JEREZRafaela Carrasco en 'Creaviva', 29 Festival de Jerez. TAMARA PASTORA / FESTIVAL DE JEREZDe este modo, bajo un prisma futurista, la memoria, el amor, la fe y las emociones, se encarnan a través de distintas musas griegas en una danza que no solo se disfruta, sino que se siente en cada gesto y en cada zapateado preciso y rotundo, al que su equipo habitual—Jesús Torres a la guitarra y Gema Caballero y Antonio Campos al cante—, en esta ocasión se suma el talento de José Luis Medina y la percusión vanguardista de Pablo Martín Jones.Juntos, construyen una suite flamenca de nueve piezas donde la tradición y la modernidad se abrazan, sin perder la pureza de lo jondo y, como un cuadro en movimiento, Creaviva no es solo una sucesión de bailes, sino una evocación de recuerdos y de momentos clave en la trayectoria de la artista.Desde soleá de Antonio Campos, que en su vertiente apolá nos lleva a la misma Triana alfarera que la vio crecer artísticamente, hasta la elegante y singular farruca fuera de artificios y chiclés, donde Erató—musa del amor—flirtea con las guitarras, cada escena es un testimonio de la madurez de Carrasco. Una artista, que incluso se atreve a intercambiar papeles, cantando junto a Gema Caballero fragmentos del cancionero popular, o llega a generar un sámpler con su propia voz, sobre el que después ejecuta un zapateado extenuante, encarnando a Calíope, musa de la poesía.Rafaela Carrasco en 'Creaviva', 29 Festival de Jerez. TAMARA PASTORA / FESTIVAL DE JEREZRafaela Carrasco en 'Creaviva', 29 Festival de Jerez. TAMARA PASTORA / FESTIVAL DE JEREZPero si algo dejó sin aliento al público del Villamarta fue la culminación del espectáculo: unas alegrías con bata de cola bicolor que, con remates imposibles y una precisión milimétrica, recordaron por qué Rafaela Carrasco es una referencia indiscutible de la escuela sevillana. En su baile, la pose, el braceo y la fuerza se combinan con una estructura y una musicalidad impecables, pero sin olvidarse tampoco de uno de sus grandes maestros, Mario Maya, a quien también dejó presente con movimientos característicos del genio 'granaíno'.En definitiva, Rafaela Carrasco convertía en la noche de ayer el Teatro Villamarta en el Museion donde los espectadores se convirtieron por momentos en fedatarios que rubricaban que la ella es una de las artistas que se merecen por derecho propio, un lugar de referencia en el olimpo de las musas de la danza flamenca. Como así demostraron con una de las más cálidas y merecedoras ovaciones de lo que llevamos de Festival de Jerez.Ficha TécnicaEspectáculo: Creaviva – Artista: Rafaela Carrasco – Lugar: Teatro Villamarta (29 Festival de Jerez) – Fecha: 26 de febrero de 2025 – Aforo: Lleno – Baile: Rafaela Carrasco – Cante: Antonio Campos y Gema Caballero – Guitarra: Jesús Torres y José Luis Medina – Percusiones y Sonido Electrónico: Pablo Martín Jones — Dramaturgia: Álvaro Tato — Espacio Sonoro: Ángel Olalla — Vestuario: Belén de la Quintana — Diseño de Iluminación: Gloria Montesinos.