Es un equipo divertido, capaz de salir despistado a su estadio en una semifinal de la Copa del Rey encajando dos goles en apenas cinco minutos obligando a Hansi Flick a quitarse la chaqueta. Tan divertido que se termina levantando de manera majestuosa pasando del 0-2 al 4-2 para acabar claudicando en los instantes finales con ese gol de Sorloth que le devuelve el mal recuerdo de la derrota liguera.Seguir leyendo....