Es hija de la premiada chef colombiana Leonor Espinosa, quien ha sobresalido en la escena gastronómica nacional e internacional en los últimos años y ha sido reconocida como una de las mejores del mundo, pero Laura Hernández Espinosa ha labrado su propio camino. Prueba de ello fue que a sus 39 años (23 de febrero de 1985) fue escogida como la mejor ‘sommelier’ de América Latina en 2024 por The Latin America’s 50 Best Restaurants y su bar, La Sala de Laura, quedó en la posición número 44 a nivel mundial para el año pasado, según The World's 50 Best Bars.Laura es la experta en bebidas de Leo, el restaurante de su madre, y es la creadora de su bar. Ambos espacios quedan en el mismo lugar, en la calle 65 Bis #4-23, en el norte de Bogotá. Uno es La Sala de Leo (el restaurante que en 2024 fue 53 entre los mejores del mundo y el 10 en América Latina) y el otro es La, ya mencionada, Sala de Laura.(Vea: El secreto de Colombia para convertirse en un referente del entretenimiento).Laura Hernández Espinosa.Archivo particularEl nacimientoLa Sala de Laura, más que una idea que nació de la nada, “es la consecuencia del trabajo de más de 10 años como ‘sommelier’ de Leo”, explica Laura. El lugar empezó a funcionar, oficialmente, en junio de 2021.“El bar es la exploración del universo líquido de Colombia. Leo me estaba quedando corto y quería un repertorio de bebidas más amplio. Así nace La Sala de Laura como parte de Leo. Les pusimos La Sala de Leo y La Sala de Laura para identificar los dos espacios”, agrega, al tiempo que dice que el bar es “la parte líquida” del restaurante.Laura Hernández Espinosa es internacionalista, carrera de la que se graduó en el pregrado. Tiene una especialización en Responsabilidad Social y una maestría en Estudios sobre Desarrollo. También tiene un Executive MBA, además de formarse como ‘sommelier’ y hacer un curso especializado en vino.(Vea: El camino de El Chato para estar entre los mejores 25 restaurantes de todo el mundo).Entonces, con toda esa formación tan diversa, ¿cómo hace para integrarla en La Sala de Laura?“Creo que es importante entender cómo entiendo yo el bar: un conjunto interdisciplinar que tiene como resultado un cóctel, una bebida que te habla de antropología, biodiversidad, sostenibilidad, un producto innovador, exitoso”, asegura.También afirma que hace “diplomacia gastronómica” y que habla de Colombia con la excusa de las bebidas: “Soy una embajadora cultural del país en el exterior”.“Todo lo que he estudiado me ha dado las herramientas para hacer lo que hago: desde entender la gastronomía como un potente transformador social hasta hacer que el negocio sea rentable. Las cosas se tejen y llevan a un resultado que se puede pensar como algo que trasciende más allá del entretenimiento”, valora.El principal objetivo para la mejor ‘sommelier’ de América Latina es crear una coctelería única y colombiana.“Estamos creando una coctelería colombiana, una narrativa distinta que habla de sabores, identidad, cultura”, comenta.(Vea: La 'fórmula' que tiene a Alquímico entre los 50 mejores bares del mundo).Sobre trabajar de la mano con su madre, cuenta que se entienden muy bien y que eso se debe a que comparten propósitos y una creatividad que las complementa.“Mi mamá tiene unas fortalezas muy diferentes a las mías y cada una aporta desde sus talentos”, dice.Y resalta al balance como el ‘ingrediente’ infaltable en su propuesta: “No hay un elemento que tenga que usar sí o sí, pero el balance es muy importante”.La Sala de Laura.Archivo particularEl sector y los pronósticosLaura cree que Colombia se está posicionando como un gran país en el sector de la gastronomía y el entretenimiento, pero que se necesita más estabilidad de la economía de parte del Gobierno.“Me parece que se podrían tener en cuenta a los restaurantes para temas de concesiones de impuestos, por ejemplo. La mayoría somos pequeñas y medianas empresas que contribuimos al país”.Sobre los reconocimientos que ha recibido, tanto ella como su bar, y cómo se ve en el futuro, Laura tiene claro que quiere seguir representando la coctelería colombiana en el extranjero como una de las más innovadoras, ser un referente y que la biodiversidad del país se traduzca en cócteles innovadores.(Vea: ¿Hotel, restaurante, bar o club nocturno? Conozca qué lugar se acomoda a sus gustos).“Hay que seguir generando cultura de barra en Bogotá y el país. El colombiano está aprendiendo a tomar cócteles y es importante trabajar para que los clientes entiendan de qué se tratan los buenos bares en el mundo”, asevera, haciendo énfasis en que hay que instruirse para disfrutar este tipo de bebidas y dejar de lado que tengan que emborrachar y saber a trago: “Conozcamos para disfrutar y que sea agradable de tomar”.Empezando 2025, La Sala de Laura estrenó su cuarta serie: Arcana. Según Laura, se trata de una propuesta “muy interesante, en la que probamos distintas preparaciones de café y exploramos el cacao en todas sus posibilidades”.“Arcana viene de los arcanos mayores en el tarot y asociamos los arcanos del tarot tradicional con elementos de Colombia”, complementa.Finalmente, Laura resalta que La Sala de Laura es un bar gastronómico: un sitio para ir a disfrutar, oír buena música, “no somos un bar para ir a tomar y emborracharse” e invitó a romper el mito que su propuesta es cara: “Es lo que tú quieras gastar. Tenemos varias experiencias y presupuestos”. Coctel de La Sala de Laura.Archivo particularCAMILO HERNÁNDEZ M.Editor digital Portafolio