Uno de los temas más comentados sobre los conciertos de Bad Bunny no tiene mucho que ver sobre la música en sí, las canciones, los bailes o la actuación del puertorriqueño. Si hay un tema que está candente entre los fans, tanto los que van como los que no, es 'La Casita' . Esa suerte de zona VIP en la que Benito comparte perreos y contoneos con cantantes, actores, deportistas o referentes de la moda como la mismísima Marta Ortega , pero también con hombres y sobre todo mujeres de aspecto presuntamente perfecto: nada de personas rellenitas, ni muy mayores, ni fuera de los llamados estándares de belleza. Desde el primer momento fue señalado por algunos de sus muchos fans. «Bad Bunny tenía que meter en La Casita a seguidoras como nosotras y no a tantos famosos e 'influencers'», señalaba a ABC una asistente al primer concierto en el Metropolitano. La presencia de anónimos no está ni mucho menos vetado, y de hecho hay fans que no son conocidos que ya han estado allí , pero sí deben cumplir una serie de criterios: vestir casual, nada de histerismos, tener un cierto 'feeling' a la hora de bailar y cantar... En 'La Casita' no entra cualquiera, pero tampoco tiene nadie las puertas cerradas a priori. No obstante, y pese a la buena intención de la propuesta, también cuenta el nivel de 'famoseo' para ser una de las personas elegidas. La actriz Ester Expósito , por ejemplo, fue una de las invitadas más reconocibles del primer concierto del conejo malo en Madrid. Y también una de las primeras que ha respondido ante las críticas, al punto de que ha acusado de «misoginia» a quienes han criticado su presencia, la de María León, Chiara Ferragni pero también la de futbolistas como los madridistas Álvaro Carreras y Dani Ceballos o el rayista Isi Palazón . El objetivo de introducir este elemento en los shows era, precisamente, acercarse al gran público. Bad Bunny, consciente de la relevancia mediática que tiene, se había fijado en las típicas construcciones puertorriqueñas para quitar todo atisbo de elitismo en torno a su figura. Aunque no sin problemas, incluso judiciales , se ha convertido en un auténtico fenómeno en cada concierto: todos, anónimos o famosos, quieren estar allí . Sin embargo, lejos de ello, en los primeros días de la ronda de conciertos se han visto muchos más famosos que anónimos, y entre estos últimos, todos —y especialmente todas— cumplían con el estatus de belleza normativa clásica . Es este elemento el que ha generado muchos comentarios y críticas, hasta el punto de que ha enrarecido una de las experiencias del momento. Muchos fans han usado las redes sociales para quejarse de una supuesta discriminación hacia ellos, amplificado por algunas voces del teórico feminismo que han echado más leña al fuego. Ante la oleada de críticas, y para evitar que se afee uno de los acontecimientos musicales del momento, el equipo de producción de Bad Bunny empezó a tener en cuenta otro tipo de aspectos a la hora de elegir. Entre los invitados a 'La Casita' este martes ya se vieron personas lejos de los estándares del tópico 90-60-90, algo que se mantendrá durante los próximos días y hasta que finalce la ronda de conciertos en España del puertorriqueño más famoso del mundo. La selección de los invitados a 'La Casita' corre a cargo de Jeremy Villanueva , uno de los hombres de confianza del cantante, que es quien, en coordinación con miembros de seguridad del cantante, va eligiendo a la gente que puede entrar en el selecto 'place to be' en el que se ha convertido este espacio dentro de todo el ecosistema que es cada concierto de Bad Bunny. Que Bad Bunny —o Jeremy Villanueva— abra la mano para elegir a los invitados de 'La Casita' no cierra sus puertas ni mucho menos a los famosos, sean guapos o no . Su presencia también aporta ese toque aspiracional que tiene esta iniciativa. Porque, ¿cuántos fans de Benito no sueñan con perrear a su lado mientras les miran 60.000 personas?