Era 23 de marzo. Apenas unos días antes, la orden de confinamiento que marcó en su día la llegada oficial del covid a España había cumplido un año, con todo lo sucedido por en medio desde entonces. Entre otras cosas, por ejemplo, la constatación de la gigante dependencia a la tecnología en general, y a las soluciones americanas y asiáticas en particular. Lo vieron rápido el Barcelona Supercomputing Center (BSC) y la empresa catalana de ingeniería de sistemas GTD, que, en aquella incipiente primavera de 2021, anunciaron la creación de una empresa conjunta que iba a desarrollar, desde Barcelona, chips para alimentar la inteligencia artificial (IA) y la supercomputación. Seguir leyendo....