De pronto, la Liga ACB se le había puesto de cara al Barça. Tras la pesadilla de toda la temporada, se habría el cielo en el momento más oportuno. Había ganado en Murcia el primer partido de cuartos de final y, de ganar anoche en el Palau, cabía albergar esperanzas de ganar la Liga. ¿Por qué no? El Madrid había perdido en casa ante Tenerife y, el equipo de Scariolo -sin Tavares y sin Garuba- era de pronto un equipo ganable incluso para este Barça titubeante. Solo hacía falta ganar en casa a UCAM para plantarse en semifinales. No debía ser coser y cantar, pero era lógico ganar en el Palau a un equipo al que Barça venció por 23 puntos en Murcia solo dos días antes. Leer más]]>