El niño turista que se perdió viendo las vísperas del Corpus de Sevilla

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La tarde noche de este miércoles 3 de junio y la mañana de ayer fueron dos jornadas en las que las calles del Centro de Sevilla estaban llenas de público. Fueron cientos los sevillanos que se acercaron a las traslados y a admirar los altares, balcones y escaparates durante la víspera del Corpus ; y también hubo muchos que este jueves estuvieron por la Catedral para contemplar la procesión del Santísimo. Una fiesta mayor que despierta mucho interés en los turistas que visitan la capital hispalense y que no saben moverse con soltura entre las aglomeraciones que se producen estos días. Esta falta de desparpajo en la bulla fue el detonante de la historia ocurrida en la tarde del miércoles y que, gracias a la colaboración de los ciudadanos y de la Policía Local, pudo acabar con un final feliz. Eran aproximadamente las 19.30 horas cuando el paso de Santa Teresa del convento del Santo Ángel pasaba por la Plaza del Salvador . Se trataba del último tramo de un traslado que lo llevaba hasta el altar que se había dispuesto en la parte más ancha de la calle Francos. Entre los sevillanos había también turistas sorprendidos por lo que veían e intentaban inmortalizar en sus teléfonos móviles. Uno de ellos, un niño turista de apenas 11 años , se encontraba disfrutando de ese momento junto a su familia, hasta que en un abrir y cerrar de ojos los perdió de vista. La situación era compleja, pues el menor extranjero estaba en medio de una ciudad completamente ajena, por la que no sabía moverse, y tampoco tenía ningún medio electrónico para localizar a sus parientes. En medio de tanta confusión provocada por su extravío, se le ocurrió acercarse a una de las tiendas de la Plaza del Salvador, donde un empleado se interesó por su estado y se ofreció a ayudarle, en un gesto de buena voluntad. El trabajador requirió la presencia de la Policía Local a la vista de lo que allí estaba sucediendo. En concreto, informó a los agentes que acudieron a su llamada que el menor manifestaba haberse perdido de sus padres y que no tenía forma alguna de ponerse en contacto con sus parientes. Para hacer el momento más complejo, los efectivos comprobaron que el niño no hablaba nada de español y, por su fuera poco, no disponía tampoco de información sobre el lugar en el que se encontraba su alojamiento ni referencias como para localizar con facilidad a algunos de los miembros de su familia. Fue entonces cuando estos agentes, que se convirtieron en los salvadores de este pequeño turista, utilizaron sus conocimientos del inglés para realizar gestiones e intentar comunicarse de forma efectiva con el niño extraviado. Así, gracias a la colaboración de ese primer dependiente que se puso en contacto con ellos y, sobre todo, al uso de diferentes idiomas por parte de estos efectivos de la Policía Local, lograron dar con los padres del chico, que rápidamente se personaron en el lugar de los hechos. Fue ahí donde, para dar por cerrado el operativo, los policías realizaron las comprobaciones oportunas antes de entregar al niño a su familia. Fuentes de la Policía Local han señalado a ABC de Sevilla que la actuación estuvo basada en «la atención, la rapidez y la cercanía a los ciudadanos» . Entre otros aspectos porque, «Sevilla tiene habitualmente muchos turistas» y, en estos días del Corpus «todavía más». Por eso, los agentes que estaban en el Centro recibieron indicaciones para repartir pulseras identificativas a familias con niños menores, mientras que otro buen número de ellas se dejaron en las recepciones de los hoteles.