Durante años, el albariño ha estado asociado a perfiles ligeros, muy aromáticos y pensados para beber jóvenes. Pero hace tiempo que algunos productores comenzaron a demostrar que la variedad también puede recorrer otro camino. Uno a largo plazo, en el que el viñedo y el tiempo pesan tanto como la propia fruta. En pleno Val do Salnés (Pontevedra), la familia Fariña , vinculada al viñedo desde hace tres generaciones, trabaja con esa idea de fondo: elaborar vinos que hablen de su entorno atlántico y de una forma de hacer heredada. Embaixador nace precisamente de una de esas pequeñas piezas del viñedo. Procede de una parcela de apenas media hectárea, con cepas de alrededor de 60 años cultivadas en ecológico sobre... Ver Más