Un equipo de la Universidad de Columbia estudió el oxicloruro de molibdeno (MoOCl₂) y encontró un comportamiento óptico sin precedentes en materiales naturales: en una orientación refleja la luz como un metal pulido; en otra, la deja pasar como el vidrio. El cristal tiene además la mayor birrefringencia natural conocida y un régimen epsilon-near-zero en pleno espectro visible