La apertura de un expediente disciplinario a Juan Carlos Nieto, funcionario del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) en Mérida, ha puesto sobre la mesa las dificultades de acceso a la atención presencial en la administración pública. El empleado, con décadas de trayectoria profesional, está siendo investigado por atender a personas sin cita previa y por facilitar certificados de prestaciones en momentos en los que la oficina disponía de huecos libres o ya había concluido la atención a los usuarios citados.Según ha explicado el propio trabajador, estas actuaciones se realizaban únicamente cuando no existían esperas pendientes o cuando quedaban espacios vacantes en la agenda diaria. El empleado defendió que su prioridad era ayudar a personas que dependen de estas prestaciones para subsistir y aseguró que "cuando la oficina está vacía, intento asesorar. Para muchos, su único sustento es el subsidio".La Administración defiende el procedimiento y mantiene abiertas las investigacionesLa situación ha despertado una importante movilización social tanto en Extremadura como en redes sociales. Más de un centenar de personas se concentraron a las puertas de la oficina del SEPE donde trabaja Nieto para expresar su respaldo al trabajador, que acumula 15 años de experiencia en este organismo. Visiblemente emocionado por las muestras de apoyo, el funcionario reivindicó su forma de trabajar y afirmó que "no es caridad, es hacer mi trabajo por el que me pagan con los impuestos de todos".La apertura del expediente ha generado especial controversia porque el pliego de cargos incluye una supuesta desobediencia a las instrucciones de sus superiores. Entre los reproches formulados figura, según se recoge en la documentación, el hecho de "no cumplir unas supuestas órdenes, unas instrucciones de que no se atienda a nadie sin cita previa". Igualmente, se le atribuye la emisión de certificados de prestaciones "con conocimiento de que ello no se ajusta a las directrices establecidas".Sobre este caso, el Ministerio de Trabajo ha precisado que el procedimiento disciplinario no se fundamenta exclusivamente en la atención a usuarios sin cita previa. Desde el departamento ministerial se ha trasladado que "el expediente recién incoado a una persona trabajadora del Servicio Público de Empleo Estatal en Mérida no se sustenta en la cuestión planteada, es decir, en la atención a personas usuarias sin cita previa. Concurren múltiples motivos que, por razones de confidencialidad y de respeto a todas las garantías del procedimiento no se pueden hacer públicos. El expediente se plantea por la Inspección de Servicios y será el órgano competente, la Subdirección General de Recursos y Organización el que tendrá que determinar finalmente si se han cometido las presuntas irregularidades que se están estudiando".Mientras se desarrolla el procedimiento, Nieto ha insistido en que nunca había atravesado una situación similar durante su carrera profesional. El trabajador, de 56 años, destacó la excepcionalidad del momento que vive al señalar que "llevo casi 37 años trabajando en la administración y nunca había vivido una situación así".El caso también ha llegado al ámbito político y ha provocado reacciones desde distintos sectores. Entre ellas figura la del diputado del PP en el Parlamento de Andalucía, Antonio Saldaña, quien cuestionó públicamente la apertura del expediente y manifestó: "A este señor de Mérida que trabaja en el SEPE le han abierto un expediente disciplinario por atender a personas sin cita previa en los huecos que se quedan libres por los que cogen cita previa y no acuden. Un señor que cumple su función como funcionario público de servicio a los ciudadanos ¿y el sistema lo sanciona? ¿Dónde hay que firmar para que le den un premio?".