Apenas unos meses le ha durado la aventura en calle Larga de Jerez a La Patisserie de Berlín. El local, que abrió sus puertas en noviembre de 2025 con la vocación de convertirse en la pastelería de referencia del centro de Jerez, ha colgado el cartel de traspaso.El proyecto nació como una ramificación natural de Berlín Café Lounge, el establecimiento que la familia Ibáñez lleva abierto desde agosto de 2013 y que se ha consolidado como uno de los locales más reconocidos de la ciudad. La idea era dar un paso más y apostar por un espacio dedicado exclusivamente a la pastelería artesanal, en uno de los enclaves más transitados de Jerez.La Patisserie se instaló en el número 65 de calle Larga, junto a La Moderna, con una propuesta inspirada en las pastelerías elegantes del París de los años 40. Macarons, bombonería a granel, tartas de queso, vasitos de postre, pestiños y bagels conformaban una oferta elaborada íntegramente en obrador propio, inaugurado también recientemente.Un proyecto artesanalEl local se diferenciaba del Berlín Café Lounge en un detalle fundamental: no tenía cafetería. Era una pastelería en el sentido más puro, con una cuidada presentación de los productos y la posibilidad de confeccionar cajas de bombones a medida. Para el café, los clientes podían acudir al local vecino, La Moderna. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de La Patisserie Jerez (@lapatisseriejerez)Detrás de la firma Berlín siempre ha habido una filosofía clara: elaborar tartas, dulces y salados con ingredientes frescos y sin prisas, como se hacían antes. Una apuesta por la artesanía que ha dado buenos resultados en el Café Lounge pero que no ha tenido tiempo de consolidarse en este nuevo espacio.Traspaso a la vistaEl cartel en el escaparate de calle Larga abre ahora la puerta a que un nuevo proyecto tome el relevo en uno de los locales mejor situados del centro de Jerez. Lo que queda es una pastelería equipada, con obrador propio y una ubicación privilegiada esperando nuevo impulso.