En 1969 en un pueblo del noroeste de Bulgaria llamado Gradeshnitsa, un arqueólogo llamado Bogdan Nikolov sacó del suelo algo que cambiaría nuestra forma de entender la historia humana, una tablilla de arcilla del tamaño de la palma de una mano. Tenía forma de cuenco rectangular con las paredes inclinadas hacia afuera, y en su […]