Las ocho 'heroínas invisibles' de la Feria de Chiclana: de la limpiadora de una iglesia a la fundadora de un videoclub

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La Feria de San Antonio de Chiclana tvolverá a reconocer a sus vecinas. Con motivo del Día de la Mujer en la Feria, la Caseta Municipal acogerá el jueves 11 de junio, a partir de las 14.00 horas, el acto Heroínas invisibles, en el que se rendirá homenaje a ocho mujeres chiclaneras por su trayectoria en ámbitos deportivos, económicos, sociales y culturales de la ciudad.El acto estará presidido por el alcalde de Chiclana, José María Román, y servirá para poner nombre y rostro a mujeres que, desde sus barrios, sus negocios, sus familias o sus asociaciones, han contribuido durante años a mejorar la vida de quienes las rodean.La delegada municipal de Mujer, Mª Ángeles Martínez Rico, ha destacado el valor de este reconocimiento. “Estamos hablando de seis mujeres chiclaneras que, desde distintos ámbitos, han trabajado intensamente por ayudar a otras personas, así como por su participación en colectivos y entidades de la ciudad”, ha señalado, añadiendo que “será un acto muy emotivo y muy merecido”.Entre las homenajeadas se encuentra Patro Fernández Marín, nacida en la calle Larga y sexta de ocho hermanos. Con 25 años comenzó a trabajar en un supermercado de su hermano, en la calle El Palomar, donde permaneció ocho años y se ganó el cariño de muchas clientas. En 1992 se incorporó al negocio familiar, Joyería Patri, convirtiéndose con el tiempo en una persona imprescindible para la barriada de Fuente Amarga y sus alrededores. Ha atravesado crisis económicas, malas rachas y la pandemia, siempre detrás del mostrador. Aunque podría estar ya jubilada, ha elegido continuar con una jubilación activa.También será reconocida Pepi Ruiz Alba, la mayor de siete hermanos, una circunstancia que marcó su carácter alegre, generoso y profundamente familiar. Tras años dedicada a su hogar, en 1994 dio un paso decisivo al incorporarse junto a su marido a la dirección de varias empresas. Desde entonces ha compaginado su faceta empresarial con la de madre, esposa y abuela de dos nietos. Su compromiso social ha sido especialmente destacado: ha colaborado con asociaciones culturales y sociales, y abrió su casa a cuatro jóvenes senegaleses, convirtiéndose en su “mamá” y, con el tiempo, en “abuela” de otros cuatro. Además, es socia activa de la Peña Flamenca Chiclanera, donde forma parte de la Junta Directiva.Mujeres que levantan negocios Otra de las protagonistas será Marina de Paz Canto, licenciada en Turismo en Jerez. Inició su carrera profesional en 1999, con un contrato en prácticas en la cadena Hipotels, y acabó ocupando puestos de dirección en varios establecimientos hoteleros de la provincia. En 2012 afrontó la maternidad y la compaginó con una intensa implicación en la comunidad educativa, participando en la apertura de la tercera línea del CEIP La Barrosa y gestionando durante ocho años el AMPA. En 2017 fundó junto a su socia CreativaME, empresa de publicidad y diseño gráfico con sede en Chiclana y Lebrija. Hoy dirige el estudio de Chiclana, forma parte del Consejo Escolar del CEIP La Barrosa y del IES Picasso, y continúa como vocal del AMPA El Pino.El homenaje también pondrá el foco en Manuela Sánchez Colchón, una mujer muy vinculada a la Barriada de Santa Ana. Estudió en Chiclana hasta los 14 años y comenzó a trabajar en Muñecas Marín, primero desde casa junto a sus hermanas y después en la fábrica. Tras casarse en 1984, dejó temporalmente el empleo para cuidar de su madre y su familia. En 1989 abrió un videoclub en Santa Ana que terminó transformándose en un ultramarinos conocido por sus dulces caseros, bocadillos, pizzas artesanas y ambiente familiar. Desde 2009 preside la Asociación de Vecinos Ermita Santa Ana, con un paréntesis de cuatro años por motivos familiares, y ha impulsado eventos como la romería, los Juanillos, el árbol de Navidad de croché, las campanas navideñas, Halloween, talleres, convivencias abiertas, el Tren de los Reyes Magos, concursos de disfraces y la Fiesta de la Espuma.La trayectoria de Dolores Vilches Morales también será reconocida. Nacida en Chiclana, quedó huérfana de madre con apenas tres años y fue criada por sus cuatro tías maternas. Mientras otras niñas iban a la escuela, ella cuidaba de sus primos y realizaba tareas del hogar, aunque aprendió a leer y escribir por sí misma. A los 24 años se casó y formó una familia numerosa con cuatro hijos. Durante tres décadas trabajó como limpiadora en la Iglesia de San Juan Bautista y colabora activamente con la Asociación de Vecinos de la Ermita de Santa Ana. Amante de la costura, tiene siete nietos, uno de sus mayores orgullos.La fuerza de la comunidadEn el ámbito educativo destaca Lourdes Brea Amador, estrechamente vinculada al colegio Las Albinas. Llegó al centro acompañando a sus hijas y, más tarde, se implicó de lleno con la llegada de sus nietos. Fue delegada de clase del mayor de ellos desde los tres años hasta su salida del colegio y acabó convirtiéndose en enlace entre la dirección y el equipo de delegados. Aunque los abuelos no pueden formar parte de la directiva del AMPA, colaboró desde el primer día y fue nombrada socia honorífica. Ha participado en decoraciones, fiestas, pasacalles, excursiones, reuniones y viajes de fin de curso. Incluso escribió un artículo para la revista EDUCA sobre el papel de los abuelos. Siempre dispuesta a ayudar, también se preocupaba de que ningún niño se quedara sin desayuno, llevando galletas o zumos cuando hacía falta.El comercio local estará representado por Concepción Rodríguez Carbajo, nacida en Los Palacios y Villafranca y llegada a Chiclana con 19 años, recién casada. Se instaló en la barriada de San Carlos y tuvo que empezar de cero tras el incendio que en 1982 arrasó el negocio familiar de venta ambulante. En 1983 abrió junto a su marido una perfumería y droguería en Puerto Real y, un año después, nació en Chiclana Casa María, bautizada en honor a su suegra. Durante más de 40 años, Conchi convirtió este comercio en un punto de encuentro y confianza. Criaba a sus cuatro hijos mientras levantaba el negocio, en una época sin horarios de cierre y con jornadas interminables. Incluso durante la pandemia del COVID, Casa María fue de los pocos comercios que permanecieron abiertos. Hoy está jubilada, pero el negocio continúa en manos de su hijo y su pareja.Completa la lista Antonia Oviedo González, nacida el 2 de octubre de 1955 en Cádiz, en una familia numerosa de siete hermanos. En 1968 emigró con sus padres a Holanda, donde conoció a Agustín Sojo Cabanillas, con quien formó una familia y tuvo dos hijos, José Luis y Gabriel. Sus nietos, Cristian y Gabriela, son una de sus mayores alegrías. En 1982 regresó a España y se instaló en San Fernando. En 2004 llegó a Chiclana, donde ha echado raíces. Forma parte de la junta de gobierno del CPA San Antonio, donde se ha convertido en un apoyo fundamental para las personas mayores. Quienes la conocen aseguran que, “si por ella fuera, se los habría llevado a su casa”. Durante dos años cuidó a uno de ellos y siempre ha estado dispuesta a ayudar.Con este acto, Chiclana convierte una jornada de feria en un homenaje a mujeres que han trabajado sin hacer ruido desde la discreción, la constancia y la generosidad.