Desde que comenzó 2026 el PSOE viene padeciendo una suma de derrotas electorales (ha perdido en las cuatro comunidades autónomas en las que ha habido comicios: Extremadura, Aragón, Castilla y León y, la última, Andalucía) y una concatenación de casos de presunta corrupción –unos que han saltado ahora, como el del expresidente Zapatero o el sumario sobre Leire Díez, y otros antiguos que han comenzado a sustanciarse en los tribunales, como el de su esposa o su hermano– que habían terminado por poner al partido en una actitud muy a la defensiva de la que ahora está tratando de salir.Hay que tener en cuenta también que tanto Junts como PNV, los dos socios de investidura de Pedro Sánchez que se encuentran más a la derecha, han comenzado a manifestar dudas que pueden hacer tambalear al autodenominado bloque de progreso que salió de las elecciones de julio de 2023. Ni los nacionalistas catalanes ni los vascos han apoyado ir a una moción de censura con el PP (ninguno de los dos partidos participará en nada en lo que esté presente Vox), pero ambos han dejado entrever que la legislatura actual está muerta y que sería bueno ir a elecciones generales antes de que concluya 2027.En este complicado contexto, Pedro Sánchez trata de recuperar la iniciativa política y lo hace con el anuncio –sería muy posiblemente la próxima semana– de que presentará los Presupuestos Generales del Estado, con la idea de que contar con presupuestos propios –por cierto, por primera vez a lo largo de la presente legislatura– le dé un balón de oxígeno que le permita alcanzar uno de los objetivos de partida con los que comenzó este mandato: terminarlo, llegar hasta el final.Sánchez ha hecho este anuncio en Barcelona, en un encuentro con la clase empresarial catalana (la asamblea del Circle d'Economía), en el que también estaban presentes distintos políticos nacionales y otros territoriales de distintos partidos. El presidente, como ha ocurrido tantas veces, ha sabido coger un tanto a contrapié a la oposición con este anuncio, que va más allá del hecho de contar con presupuestos, precisamente, el último año de legislatura: está claro que el mensaje de fondo es apuntalar su voluntad de llegar hasta el final e incluso, como dijo el pasado domingo en un acto de las Juventudes Socialistas, "... más allá".El presente curso político comenzó con el Gobierno poniendo sobre la mesa su deseo de sacar adelante los Presupuestos, pero fue flor de un día. La por entonces ministra de Hacienda, María Jesús Montero, comprobó que 'no había agua' ya que algunos de los socios amenazaban con votar que no a los Presupuestos en respuesta a algún tema sin abordar por los socialistas, por lo que se decidió finalmente no presentarlos.El sumario de la 'patrulla' Leire, Cerdán y ZarríasAhora, en un momento en el que, además de la moción de censura, incluso parte de sus propias filas –caso de García-Page y el PSOE de Castilla-La Mancha– animan a Sánchez a presentarse a una moción de confianza, Pedro Sánchez, hábilmente, ha recuperado la baza de los Presupuestos e introduce un nuevo elemento en el terreno del debate político. Si no consigue sacarlos adelante, se quedará en una situación muy comprometida, más de la que tiene actualmente, pero si consigue que el Congreso los apruebe habrá dado un gran paso adelante para apuntalar el Gobierno hasta el verano de 2027... y ya veremos si más allá. Es cierto que PP y Vox, si suman fuerzas, siguen por encima de los 200 diputados en todas las encuestas (salvo la del CIS), pero hay que tener en cuenta que tampoco, al menos hasta ahora, ninguna augura al PSOE ningún batacazo como consecuencia de los supuestos casos de corrupción que han aflorado.En cualquier caso, Pedro Sánchez sigue sin encontrar 'viento de cola', al contrario. Su anuncio de presentación de Presupuestos coincide con que se haya dado a conocer el sumario de Leire Díez y el resto de la 'patrulla' (Santos Cerdán y Gaspar Zarrías, sobre todo), sumario en el que en varias ocasiones se hace referencia a si "el Pedro" está al corriente o no de determinados asuntos, además de aparecer determinadas prácticas encaminadas a entorpecer las investigaciones en marcha de jueces, fiscales y policías que pudieran afectar directamente al Gobierno y al propio PSOE.