Los motores de combustible sólido llevan décadas arrastrando un problema que parecía imposible de resolver. Un nuevo sistema basado en plasma podría permitir apagarlos y encenderlos cuando sea necesario
La incapacidad para detener una combustión una vez iniciada ha sido una de las mayores limitaciones de este tipo de propulsión espacial. Un experimento de laboratorio acaba de demostrar que esa regla podría no ser tan inamovible como parecía.