Cuando este sábado, 6 de junio, León XIV llegue a Madrid , no saldrá del avión vestido solo de blanco sino con la muceta roja —capa corta cerrada que llega a los codos— y una túnica blanca con encaje que llevará sobre la sotana. Son las vestiduras que usa cuando se presenta como jefe de Estado o en ocasiones solemnes. Además, en las misas llevará sobre los paramentos litúrgicos habituales el palio, una cinta de lana blanca bordada con cruces negras que le cae por los hombros. A diferencia de los demás obispos, no tendrá en la mano izquierda un báculo pastoral sino una férula. Lo anterior no son adornos, ni formalismos o simple protocolo. Cada prenda o accesorio encierra una rica tradición de siglos con profundos significados y repercusiones que pasan desapercibidas a quienes no están familiarizados con ellos. Los Pontífices utilizan el lenguaje de estas vestiduras para transmitir mensajes, presentarse como un líder civil o religioso y para expresar sus prioridades. El modo en que León XIV las use en España no será improvisado y con él querrá subrayar algunos contenidos, como la continuidad con sus predecesores , el respeto por la tradición o cuál es su aportación personal. Para entender lo que diga el Papa, no basta con escucharlo: también hay que mirarlo. Algunos se remontan a la Roma Imperial. Son vestigios de la corte del emperador Constantino, como la capa roja. Muchos fueron codificados lejos de Roma, durante el exilio de los Papas en Aviñón en el siglo XIV, cuando fijaron por escrito los ceremoniales. En algunos casos, cuando se trata de paramentos litúrgicos , mientras se las pone, el Papa debe rezar oraciones especiales compuestas por Pontífices y santos de hace siglos. El uso de los colores tampoco es casual. Depende, en primer lugar, del momento en el que se encuentre el año litúrgico (por ejemplo, Cuaresma, Semana Santa, Adviento, Navidad). Actualmente estamos en el periodo llamado 'tiempo ordinario' , al que corresponde el color verde. Sin embargo, León XIV celebrará cuatro misas en España con vestiduras de color blanco. Se explica porque tres de ellas coinciden con fiestas muy solemnes para la Iglesia católica que tienen prioridad litúrgica y que exigen el blanco, el Corpus Christi en Madrid y el Sagrado Corazón de Jesús en Las Palmas y Tenerife. La misa en Barcelona , en la basílica de la Sagrada Familia, será una ceremonia «para dar gracias a Dios» , y también en este caso el color de los paramentos debe ser blanco. Si durante el viaje el Papa hubiera celebrado una misa en recuerdo de un mártir, por ejemplo San Pedro, usaría vestiduras de color rojo. Y si fuera una misa de difuntos, usaría el morado. No es el caso en esta ocasión.