Un vecino de El Palo, en Málaga, ha vivido una experiencia que pudo acabar de forma muy grave. El hombre, de 37 años, sufrió hace más de mes y medio la picadura de una araña violinista mientras regaba las macetas de un amigo. Lo que en un primer momento parecía una simple picadura de mosquito se convirtió en una lesión que estuvo a punto de costarle el brazo.Las primeras horas transcurrieron sin alarma. Fue después cuando comenzaron los síntomas: hinchazón intensa, fiebre de hasta 39 grados y un dolor creciente en la zona afectada. El hombre acudió entonces a urgencias del centro de salud de El Palo, donde los médicos diagnosticaron la picadura de una araña violinista tras analizar los síntomas y el estado de la herida.El tratamiento incluyó la apertura de la herida para eliminar el tejido dañado y reducir los efectos del veneno, además de antibióticos y medicación para el dolor. Sin embargo, la evolución no fue inmediata.La necrosis y el miedo a perder el brazoEn los días siguientes, la piel del paciente comenzó a oscurecerse y aparecieron signos claros de necrosis en la zona afectada. La fiebre alta se mantuvo y la preocupación entre sus familiares fue en aumento hasta el punto de temer que el hombre perdiera el brazo.Esta es la araña violinista, una de las más peligrosas del mundo.Finalmente, la respuesta al tratamiento fue positiva y la herida ha comenzado a cicatrizar. Aun así, el paciente sigue de baja laboral mientras completa su recuperación.Un insecto que vive donde menos se esperaLa araña violinista, conocida científicamente como loxosceles rufescens, suele esconderse en lugares oscuros y poco transitados: trasteros, garajes o bajo las macetas. Aunque sus ataques a personas son poco frecuentes, su veneno destruye los tejidos y puede provocar úlceras que requieren limpieza médica o injertos si no se tratan a tiempo.Los especialistas recuerdan que este arácnido no ataca de forma intencionada, sino como mecanismo de defensa. Ante cualquier reacción grave tras una picadura de origen desconocido, recomiendan acudir de inmediato a un centro sanitario.