Dentro de una computadora experimental viven 200.000 neuronas humanas cultivadas en laboratorio. Al principio disparaban contra las paredes, pero meses después aprendieron a jugar Doom

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No se trata de inteligencia artificial convencional ni de una simulación. Un equipo de investigadores integró neuronas humanas vivas en un chip de silicio y consiguió que aprendieran a desenvolverse en Doom, un avance que podría acelerar el desarrollo de computadoras biológicas mucho más eficientes que los sistemas actuales.