Turquía lleva años reforzando su industria militar, pero ahora quiere dar un paso más: desplegar sus propias redes de satélites y disponer de un lugar desde el que puedan lanzar cohetes. La idea es depender menos de otros países para comunicarse y llegar al espacio. Y ya tiene dos proyectos sobre la mesa.Ambos se presentaron durante el 77.º Congreso Internacional de Astronáutica, celebrado del 5 al 9 de octubre en Antalya. Sin embargo, no estamos ante servicios en funcionamiento, pues los satélites todavía deben lanzarse y el puerto espacial continúa en construcción.Astralink: 198 satélites para comunicaciones civiles y militaresLa empresa turca Aselsan prepara Astralink, también llamada Gökbağı, una futura red de 198 satélites situados en órbita baja, es decir, relativamente cerca de la Tierra. Su intención es ofrecer comunicaciones rápidas y protegidas a las Fuerzas Armadas, administraciones y usuarios civiles.El director general de Aselsan, Ahmet Akyol, explicó que esperan lanzar el primero en un plazo de dos años. Según la compañía, el sistema estará preparado para trabajar con más de un millón de terminales instalados en tierra, aunque todavía no se conocen las condiciones comerciales ni las prestaciones reales de la conexión.Aselsan, que también participa en el desarrollo de la cúpula de acero antiaérea turca, pretende utilizar chips y sistemas de comunicaciones fabricados en Turquía. Así busca depender menos de proveedores extranjeros y controlar los componentes más importantes de su red.El proyecto sigue una tendencia que ya vemos en otros lugares. Europa también desarrolló su propia red de satélites IRIS², destinada a comunicaciones públicas y comerciales. Eso sí, Astralink sigue siendo un plan y no existe una constelación turca de 198 aparatos prestando servicio. Compararla directamente con Starlink sería precipitado.¿Por qué Turquía construye un puerto espacial en Somalia? Imagen por satélite de junio de 2026 que muestra las obras del futuro puerto espacial turco en Somalia, situado cerca del ecuador para facilitar los lanzamientosTener satélites propios no resuelve otra dificultad: alguien debe colocarlos en órbita. Arif Karabeyoglu, miembro de la Agencia Espacial Turca, confirma en Antalya que Turquía está construyendo una instalación de lanzamiento en Somalia, un país del este de África.La elección tiene una explicación sencilla. Somalia está cerca del ecuador y, al despegar hacia determinadas órbitas, los cohetes pueden aprovechar mejor la velocidad que les proporciona la rotación terrestre. Esto puede ayudar a gastar menos combustible o transportar más carga. También influyen las condiciones atmosféricas y la posibilidad de establecer zonas de seguridad para los lanzamientos, según Karabeyoglu.Turquía aspira a utilizar esa base para sus vehículos espaciales y ofrecer lanzamientos a clientes extranjeros. De momento, no ha detallado cuándo estará terminada ni ha anunciado la fecha del primer despegue.Y la realidad es que no son sus únicos planes. Haluk Bayraktar, presidente de SAHA Istanbul, también ha hablado de desarrollar más de 100 satélites para navegación y localización, un proyecto diferente al de Astralink. Ankara quiere fabricar, comunicar y lanzar sin depender tanto del exterior, pero convertir todos estos anuncios en servicios reales llevará tiempo, dinero y numerosas pruebas.