Hay goles, y hay goles de Lamine. Este muchacho hizo lo que le dio la gana con las oportunidades que tuvo nada más empezar el partido. Se trata de hacer, e hizo, lo que siempre ha hecho: jugar como le gusta, buscando entre lo que sabe lo mejor que hace para explicar porque es, quizá, tan bueno como Messi o como Kubala.Seguir leyendo....