Hay señales de tráfico que se entienden de un vistazo y otras que obligan a detenerse un segundo para descifrar su significado. La P-27, conocida como señal de muelle, pertenece al segundo grupo: su pictograma muestra un vehículo que parece precipitarse al agua. Detrás de esa imagen hay una advertencia muy concreta, recogida en el Reglamento General de Circulación español: la carretera desemboca en un muelle o en una corriente de agua.Seguir leyendo....