Europa acaba de incorporar una nueva herramienta para mejorar sus pronósticos meteorológicos. Meteosat-13, el primer satélite europeo equipado con una sonda infrarroja hiperespectral en órbita geoestacionaria, permitirá analizar la temperatura y la humedad de la atmósfera en tres dimensiones, detectar tormentas en formación y vigilar la contaminación del aire.