Raíssa Cafure Lafranque, CEO de EDF. Imagen: Alejandro Correa / Valora Analitik Varias compañías francesas están viendo potencial en el mercado energético colombiano. A pesar de los desafíos, el potencial de generación en el país no pasa desapercibido. Con este contexto, la multinacional francesa EDF, que es una de las más grandes del mundo, invirtió en Colombia y espera ganar terreno, particularmente, en energías renovables.En el marco del Congreso del Mercado Mayorista de Energía (MEM), Raíssa Cafure Lafranque, CEO de la compañía en Colombia, habló de los proyectos de la empresa, fechas y potencial de inversión en el país. También hizo referencia a los desafíos que atraviesa el sector en un lapso donde cada vez más se demanda energía.¿Cuánto suman en capacidad eléctrica todos sus activos?Los activos en operación tienen 25 megavatios, 100 megavatios en construcción, cerca de 200 en proceso de compra. En total llegaremos a cerca de 350 megavatios.¿Para cuándo?Hasta el final del próximo año (2027) tendríamos esta potencia.¿Construcción con financiación propia?Construcción con financiación local, con bancos locales. Proyectos que financiamos en la línea con el modelo ‘project finance’, y una parte con ‘equity’ (capital) propio del socio.Raíssa Cafure Lafranque, CEO de EDF. Imagen: Alejandro Correa / Valora Analitik ¿Cuáles son los proyectos que tienen en Colombia y en qué fuentes de energía se enfocan?Nosotros somos EDF, una de las más grandes generadoras de energía en el mundo. Globalmente, es una empresa enfocada en energía nuclear, pero también tiene ‘expertise’ en todas las tecnologías, entre las más importantes están la hídrica, solar y eólica. En Colombia, empezamos el desarrollo de proyectos hace siete años. Tenemos una planta en operación de 25 megavatios de biomasa, es la planta de biomasa más grande de Colombia.Ya estamos avanzando en otras transacciones, como una que fue anunciada hace algunas semanas con BTG (Pactual), en la que firmamos un acuerdo de compra de algunas centrales hidroeléctricas y solares en operación de Isagen. Esto todavía está en proceso de compra. Esperamos en algunos meses tener el cierre de esta transacción. También arrancamos con un proyecto, la construcción de 100 megavatios solares hace un mes, que también es un proyecto desarrollado por EDF, una inversión con el grupo mercantil Colpatria.¿EDF es una compañía totalmente estatal?En Francia, sí. Fue un grupo abierto en bolsa por muchos años, pero hace tres años toma la decisión de volver a ser una empresa 100 % del Estado francés. Invertimos en más de 20 países, tiene una visión internacional clara.¿Están focalizados en proyectos hidroeléctricos y solares en Colombia?Biomasa también. Tenemos un proyecto de biomasa, proyectos hidroeléctricos, solares. La ventaja de EDF es ser una empresa multitecnológica, con competencias técnicas, que puede estar abierta a todo eso. Lo que no hacemos a nivel internacional es nuclear.¿En qué puntos están localizados los proyectos solares en Colombia?Tenemos proyectos que arrancaron en construcción y otros en los Llanos. Los proyectos que compramos de Isagen también están en esta misma en operación. Creo que este interés de EDF en solar se justifica por la posibilidad de ubicar proyectos en diferentes regiones, que son también proyectos de periodo más corto de desarrollo, que nos permitan también entregar esta energía más rápidamente para el sistema. No hay una ubicación específica que sea la prioridad de EDF, estamos abiertos a diferentes regiones.Creo que el punto central para una empresa de inversión internacional, un grupo estatal, es el contexto de seguridad. Por supuesto, la viabilización del proyecto depende mucho de la viabilidad de conexión. Esos son dos puntos que van a definir los lugares donde vamos a ubicar con prioridad los proyectos.Raíssa Cafure Lafranque, CEO de EDF. Imagen: Alejandro Correa / Valora Analitik ¿Qué hace que una de las compañías más grandes del mundo en electricidad se interese en el mercado eléctrico de Colombia?EDF es un grupo estatal, ve el valor de invertir en otros países. Está enfocado también en desarrollar conocimiento técnico. Si limitamos las inversiones solamente a Francia, también se limita el conocimiento técnico que puede ser usado en el futuro a favor de Francia.Es un grupo que tiene un compromiso claro, así como el Estado francés, con la sostenibilidad de la energía y con la transición energética. El objetivo es invertir en países donde hay la posibilidad de ser un actor relevante en la transacción energética.El gran objetivo de EDF es una matriz energética colombiana que tenga una participación importante de renovables, pero también una participación de termoeléctricas y una flexibilidad. A la vez, algunas inversiones en transmisión que hacen mucho sentido para poder avanzar más rápidamente en la transición energética. Entonces, la meta acá es poder ser un actor relevante, colaborar en este proceso de transición de Colombia.¿Cuánto planean quedarse en el mercado colombiano?No estamos acá para invertir, construir y vender, sino para quedar por los próximos 30 o 40 años. Nuestra visión es de largo plazo y esperamos el retorno de esos proyectos. Por eso estamos asociados con empresas que tienen esta misma visión, que están alineadas con esta percepción, de que este es un mercado para invertir en el largo plazo.¿Qué desean tener en el mercado colombiano?Queremos ser una empresa que aporta al país, que puede contribuir con su experiencia internacional, ser un actor de relevancia. Creemos que el camino es la diversidad tecnológica, una visión más amplia, diversificada, tanto para la seguridad energética del país, como para la sostenibilidad financiera de EDF. Creemos en una visión amplia y diversa, no solamente enfocada en una tecnología, sino aportando en diferentes fuentes.Raíssa Cafure Lafranque, CEO de EDF. Imagen: Alejandro Correa / Valora Analitik ¿Cómo van los proyectos eólicos?Los proyectos eólicos son desafiantes. Creo que la situación en La Guajira es compleja. Todavía no veo seguridad para una inversión de largo plazo en materia eólica. Tenemos ‘expertise’ técnica y en desarrollo, local y globalmente sobre este punto, pero vemos dificultades, yo diría que son estructurales, que tienen que ser cambiadas para hacer inversiones más importantes.¿Cuáles son los problemas?El problema principal es la transmisión. No hay seguridad para invertir. No hay una visión clara que dé al inversionista seguridad sobre cuándo se va a lograr de verdad tener estas inversiones de construcciones en la transmisión para permitir que la energía, que está concentrada, pueda conectar con el consumo.También diría previsibilidad de costos asociados, desde las reglas para todo lo que es social y ambiental en esta región también. Creo que son los dos puntos críticos.¿En dónde desarrollarían ese potencial eólico?Mucho está concentrado en La Guajira, creo que es uno de los mejores potenciales del mundo, niveles que hacen sentido de recurso eólico, pero que solo no se justifican. Necesita también visibilidad, visión de cronograma de largo plazo, viabilidad de esos proyectos y pasan por políticas públicas importantes.¿Por qué no hay seguridad en materia de transmisión si la línea Colectora termina a mediados de 2027, según el Grupo Energía Bogotá (GEB)?Porque no es solamente una línea. Hay que tener una planificación para todo el potencial que hay en La Guajira. No es solamente una inversión, sino una planificación de largo plazo. Toda la parte de licencias es importante, de viabilidad de ese proyecto, para alcanzar la disponibilidad de la transmisión que todavía queda limitada para el potencial que la región tiene.¿Por qué en energía solar es diferente?Porque el potencial está más disperso en el país, no está concentrado como el eólico, lo que facilita todo porque permite diversificar los riesgos en diferentes regiones.Usted viene del sector energético brasileño, ¿cómo ve las discusiones del sector en Colombia?Lo más particular fue encontrar tantos retos para el desarrollo de proyectos en un país que necesita tanta energía. Hay retos, dificultades en el desarrollo y viabilización de proyectos, especialmente relacionados con la conexión y la dificultad de previsibilidad de los tiempos en los procesos de licenciamiento.En lo positivo, es un mercado moderno. Las reglas son modernas, abiertas, el mercado es liberalizado, tiene participación en desarrollo privado. Lo que me parece es que una planificación más de largo plazo permitiría a más inversionistas interesados. Son los pequeños ajustes que faltan para que sea un mercado que se desarrolle con más velocidad, y que crezca en la velocidad que el país necesita.Destacado: Presidente de Andeg alerta sobre las dificultades de las térmicas para garantizar la generación eléctrica¿Cuándo habla de previsibilidad, a qué se refiere?Los tiempos para desarrollar un proyecto, para tomar exposición como inversionista, son importantes. Por ejemplo, cuando no hay previsibilidad de cuánto tiempo toma una licencia, esto simplifica tomar decisiones sobre la conexión.