Han pasado 38 años desde que se desplegó el primer cable submarino de fibra óptica, bautizado como TAT-8, y que llegó para revolucionar un espacio hasta entonces dominado por las conexiones telefónicas de cobre, el telégrafo y la red eléctrica.Desde entonces, mucho ha cambiado la infraestructura que descansa en el lecho marino y el mapa mundial de cables submarinos que conocemos actualmente se sigue actualizando a un ritmo elevado para dar respuesta a las nuevas necesidades de nuestro mundo.De los primeros cables submarinos de fibra óptica a los actualesDejando de lado los cables coaxiales o telegráficos, la era de la conectividad actual se estrenó con el primer cable submarino de fibra óptica. El transatlántico TAT-8, que daba servicio a tres países (Estados Unidos, Francia y Reino Unido), tenía una capacidad máxima de 280 Mbps y contenía dos pares de hilos de fibra óptica y otro par más de seguridad.Dejó de funcionar en el año 2002, pero no fue hasta hace apenas unos meses cuando finalmente fue retirado por un motivo puramente económico y logístico: costaba más repararlo que sacarlo del fondo marino. Además, al quitarlo de la autopista submarina dejaba espacio libre a un entorno cada vez más saturado. Imagen | Oona Räisänen via Wikimedia Commons Actualmente, el interior de los cables submarinos ha evolucionado bastante. Hoy en día encontramos entre 16 y 32 pares de fibra óptica (lo que deja al extinto TAT-8 en la pura anécdota) y ya incluso se habla de una capacidad de un petabit.Cómo se ha rediseñado el mapa mundial de los cables submarinosEn sus inicios, las rutas históricas de la conectividad submarina tenían al Atlántico Norte como el lugar más prolífico. El objetivo por aquellos años era tejer una buena conexión entre Estados Unidos y Europa, donde se concentraba el poder financiero, comercial y tecnológico mundial.Pero con el auge de los mercados emergentes y la economía global se ha hecho necesario abrir muchas más rutas e incluir al Pacífico como un punto señalado en el mapa, además de África, tradicionalmente olvidado en el desarrollo de la infraestructura digital. Imagen | Submarinecablemap La cartografía submarina actual tiene también en cuenta que más importante que el camino más corto, es elegir el camino más seguro. Esto incluye esquivar los espacios en los que se forza el temido cuello de botella o aquellos que constituyen un escenario geopolítico inestable.De hecho, este vídeo muestra cómo ha evolucionado el mapa de los cables submarinos en apenas 30 años. De tan solo 87 cables activos en 1999, que sumaban 67.442 kilómetros, el pronóstico para 2029 es rozar los 700 cables y los 2.000.000 de kilómetros.La propiedad del fondo del marA lo largo de estas décadas no solo han cambiado la cantidad de cables existentes o sus rutas. Inevitablemente, también ha habido un cambio de manos en lo que a propiedad se refiere. Si en una primera etapa eran las operadoras de telecomunicaciones tradicionales las que se repartían el pastel, el dominio actual pasa por las ‘Big Tech’.Google, Meta, Microsoft o Amazon ahora tienen el músculo suficiente para construir sus propios cables. Y el desarrollo de esta actividad no es un mero capricho, sino que responde a una necesidad vital: se calcula que hoy en día más del 70% de ancho de banda utilizado corresponde al tráfico privado de las grandes tecnológicas, según datos del informe ‘The State of the Network 2025’ de la consultora especializada Teleography. En Xataka Móvil La Unión Europea financia un nuevo cable submarino de 93 millones de euros. A 9.000 km del Viejo Continente El hecho de hacerse dueñas de los cables submarinos, en lugar de alquilar la red, les da una ventaja competitiva al asegurar que sus plataformas funcionarán sin la mínima latencia y eliminar la fricción que supone la dependencia de terceros. Por ejemplo, Google ha sido la primera en financiar cables de propiedad 100% exclusiva (Dunant y Curie), mientras que Meta ha participado en la construcción del que actualmente es el cable más largo del mundo (2Africa).Estos gigantes se han convertido así en los mayores consumidores de capacidad de red a nivel mundial y es debido a la explosión del ‘cloud computing’, la inteligencia artificial y el ‘streaming’, entre otros motivos. Y la víctima colateral han sido las telecos tradicionales, que ya no necesitan formar enormes consorcios para sufragar los gastos de la infraestructura submarina y han visto cómo la propiedad de los colosos submarinos ha cambiado de manos.Un coste disparado (y disparatado)Hay que tener en cuenta que, aunque para el usuario cada vez es más barato conectarse a internet, el coste de estas enormes autopistas de datos es más caro y complejo que nunca, tanto si hablamos de su despliegue como de su mantenimiento.Además, existe a nivel mundial una alarmante escasez de recursos para reparar estos cables. El mejor ejemplo lo encontramos en África, donde tan solo existe un único barco (el Léon Thévenin) siempre disponible para atender las situaciones de urgencia. Esto implica no solo que sea tremendamente caro llevar a cabo la reparación, también un tiempo de espera muy prolongado teniendo en cuenta que la conexión de millones de personas pende de un hilo. Literalmente.Las nuevas amenazas bajo el aguaYa hemos repasado cómo ha cambiado el panorama mundial de los cables submarinos: los nuevos despliegues, las nuevas rutas, los cambios en el poder e incluso la evolución del coste de su mantenimiento. En Xataka Móvil Canarias tiene un papel destacado en el mapa de los cables submarinos. Y está a punto de actualizarse con el proyecto Ring Solo nos falta hablar sobre cómo han cambiado en estos casi 40 años las amenazas a las que se enfrentan. No hay que olvidar que a día de hoy todavía arrastramos un problema histórico y es el entorno hostil en el que deben sobrevivir estos elementos: desde las anclas de los barcos, hasta los arrastreros de pesca, los terremotos o, incluso, la presencia de ciertos animales, como tiburones o cangrejos.A esto, actualmente tenemos que sumar los ‘choke points’ (cuellos de botella por la saturación geográfica) y las tensiones geopolíticas que han convertido a los cables submarinos en un arma que todos quieren empuñar. Lo hemos visto en Taiwán, pero también en Ormuz o incluso en Noruega, donde la OTAN recientemente ha frustrado un ensayo de sabotaje ruso contra dos cables submarinos críticos de Europa.Y es que es obvio quem en pleno siglo XXI, quien tenga la capacidad de mover estos hilos tendrá el poder. Nunca nuestra red global ha sido tan rápida, pero tampoco tan vulnerable.Imagen de portada | Generada con GeminiEn Xataka Móvil | Google prepara tres impresionantes cables submarinos para conectar Latinoamérica: así son Alisios, Canoa y OlaLuzEn Xataka Móvil | Reino Unido gastó 430 millones en un cable submarino. Los fans de Harry Potter: no puede pasar por la tumba de Dobby - La noticia Cómo ha cambiado el mapa de los cables submarinos en casi 40 años: nuevas rutas, gigantes tecnológicos y conflictos geopolíticos fue publicada originalmente en Xataka Móvil por Noelia Hontoria .