Las tardes de domingo en el parque Simón Bolívar son una orgía de calorías. Muchos puestos de este rincón verde de Bogotá, la capital de Colombia, venden obleas: bocadillos de barquillos rellenos de capas de ingredientes que engordan, como siropes, mermeladas, caramelo y queso. Una salsa verde ácida con sabor a «chicle» es una de las tentadoras opciones. «La vida es demasiado corta para no comer lo que te gusta», reza un cartel sobre uno de los puestos. Y, evidentemente, los colombianos lo creen así. Una cuarta parte de ellos son obesos, según la Organización Mundial de la Salud de la ONU, una proporción que se ha quintuplicado desde 1980. La diabetes, la hipertensión y las enfermedades renales —todas ellas... Ver Más