Un destello detectado por varios telescopios ha permitido localizar un agujero negro masivo que permanecía oculto en una región alejada del centro de su galaxia. El objeto, cuya masa podría alcanzar hasta diez millones de veces la del Sol, ha sido identificado gracias a la destrucción de una estrella que se aproximó demasiado a él. El descubrimiento ofrece nuestras pistas sobre estos misteriosos cuerpos celestes y plantea interrogantes sobre cómo pueden acabar tan lejos de su lugar de origen.Los agujeros negros más masivos suelen encontrarse en el corazón de las galaxias. No obstante, algunos se desplazan por regiones periféricas y resultan difíciles de detectar cuando no están absorbiendo materia. Estos objetos, conocidos como agujeros negros errantes, pueden permanecer prácticamente invisibles hasta que interactúan con una estrella u otro cuerpo celeste.TDE2023mfm, una señal que condujo hasta el agujero negro En este caso, los astrónomos identificaron el fenómeno denominado TDE 2023mfm, provocado por la destrucción de una estrella debido a las fuerzas gravitatorias de un agujero negro. El acontecimiento se detectó el 28 de junio de 2023 mediante el Zwicky Transient Facility, un sistema que se usa para localizar cambios en el brillo del cielo. Las observaciones posteriores permitieron situar la fuente a unos 3.500 millones de años luz del centro de su galaxia anfitriona.Para estudiar el acontecimiento, los investigadores recurrieron a los datos de diferentes observatorios, entre ellos el telescopio espacial Hubble, Swift, Keck, Lick, Chandra, XMM-Newton y Large Array. Cada instrumento aportó información sobre distintas características de la señal, desde su brillo y temperatura hasta las emisiones de radio asociadas al fenómeno.Los resultados mostraron que el destello presentaba una emisión de hidrógeno característica de determinados eventos de destrucción estelar. También revelaron que la fuente mantuvo una temperatura aproximada de 22.000 kelvin durante más de un mes después de alcanzar su máximo brillo. Su luminosidad disminuyó progresivamente y permaneció por encima de la mitad de su valor máximo durante casi 48 días. Simulan un agujero negro en un laboratorio y comienza a brillarA partir de los datos recopilados, el equipo calculó que el agujero negro tiene una masa de entre uno y diez millones de veces la del Sol. La estimación todavía presenta incertidumbres, por lo que serán necesarias nuevas observaciones para precisar sus propiedades. Los científicos tampoco encontraron emisiones de rayos X que pudieran relacionarse de forma clara con la destrucción de la estrella. Aunque se detectó una fuente débil de esta radiación, los investigadores consideran que probablemente procede del núcleo de la galaxia.El agujero negro desconcierta a los astrónomos con una señal tardíaCabe destacar algo relacionado con las observaciones de radio. A diferencia de otros fenómenos similares, TDE2023mfm no produjo una señal detectable durante sus primeras fases. La emisión apareció aproximadamente 991 después de su descubrimiento, es decir, casi 2,7 años más tarde, y evolucionó lentamente. Los investigadores plantean que podría proceder de material expulsado durante la destrucción de la estrella, aunque todavía no han podido determinar su origen. El estudio ha sido publicado en arXiv, y ahora los investigadores esperan que nuevas mediciones de radio de alta resolución ayuden a esclarecer la naturaleza de la señal tardía. Además, identificar otros agujeros negros errantes podría mejorar la comprensión de las fusiones entre galaxias y la evolución de estos objetos a lo largo de la historia del universo.