Foto: captura de pantalla tomada de la transmisión de la Plenaria del Senado el 19 de octubre de 2026.El ministro de Hacienda, Miguel Gómez, afirmó en su intervención ante el Senado de la República, que Colombia enfrenta un complejo escenario de fatiga fiscal, debido a que la ciudadanía se cansó de pagar impuestos y ha agotado su capacidad de seguir contribuyendo al fisco.Según el funcionario, el país cuenta un esquema de muchos impuestos y poco recaudo, haciendo referencia al hecho de que existen 18 tributos nacionales.Incluso señaló que esta saturación impositiva ha sobrepasado la capacidad operativa de la DIAN para controlar la elusión y la evasión, llevando a los contribuyentes a buscar mecanismos para evitar el pago de sus obligaciones ante la imposibilidad de asumir más cargas.Un déficit mensual de $11 billones y una deuda «escandalosa»El ministro de Hacienda explicó que la raíz del desbalance en las cuentas públicas radica en que ningún estado puede subsistir cuando sus gastos superan de forma sostenida a sus ingresos.Y señaló que, en Colombia, mientras el Estado percibe $29 billones mensuales, sus gastos ascienden a $40 billones, lo que genera un desequilibrio recurrente de $11 billones al mes y acumula una deuda nacional de $1.174.Así mismo, destacó que el servicio de la deuda interna y externa absorbe el 46 % del Presupuesto General de la Nación, una cifra que calificó como «escandalosamente alta».También reveló que el Presupuesto del próximo año depende de $150 billones en recursos de crédito, dinero que el Estado absorbe de la economía restándoselo al sector privado, al comercio y a la industria, lo que empuja al alza las tasas de interés.Ante esta realidad, el Gobierno redujo la proyección de ingresos corrientes a $299 billones (frente a los $309 billones iniciales) para operar con cifras realistas, de acuerdo con el funcionario, y aplicó recortes obligados en la inversión pública.Dispersión de $73 billones en fondos, entidades y transferenciasPor otro lado, el ministro Gómez denunció una ineficiencia y atomización en la distribución del gasto público, señalando que existen recursos equivalentes al 3 % del PIB repartidos sin una evaluación de impacto o eficiencia.En concreto, detalló la existencia de 62 fondos especiales de la nación que concentran $19 billones en una «dispersión inmensa», 95 establecimientos públicos del orden nacional que manejan un presupuesto conjunto de $30 billones y 262 líneas presupuestales de la categoría otras transferencias por $24 billones girados en pequeñas partidas sin control ni evaluación de efectividad del gasto.Finalmente, el ministro sostuvo que el país cuenta con un presupuesto que desborda su capacidad de financiamiento y que exige un entorno inmediato de austeridad y recortes.Y advirtió a los senadores que el Congreso se encuentra ante una decisión histórica: o se corrige el rumbo hacia la disciplina fiscal, o los mercados internacionales terminarán imponiendo un ajuste forzoso que derivará en una profunda crisis de pagos y en recortes severos a los servicios esenciales del Estado.