Aumento del salario mínimo de 38,5 % para 2027. Imagen de referencia generada con IACada año, la discusión sobre el aumento del salario mínimo despierta expectativas entre millones de trabajadores colombianos. Para muchos hogares, un incremento significativo representa la posibilidad de cubrir mejor el arriendo, el mercado, los servicios públicos y las deudas. Sin embargo, el porcentaje que finalmente se apruebe también puede tener efectos sobre los precios, la contratación y la capacidad de las empresas para sostener sus operaciones.Lea también: Salario mínimo 2027: este sería el sueldo en Colombia sin contar el auxilio de transporte, según nuevo estudioEse debate tomó fuerza luego de que Fabio Arias, expresidente y actual integrante del Comité Ejecutivo Nacional de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), planteara que la propuesta inicial de los trabajadores para 2027 sea un aumento del 38,5 %. La cifra todavía debe revisarse dentro de las organizaciones sindicales y no corresponde a una decisión definitiva.Frente a este escenario, Audrey Rodríguez, CEO de Lexacty SAS, lanzó una advertencia sobre las consecuencias que, en su opinión, podría tener un ajuste de esa magnitud para la economía colombiana. Su preocupación se concentra en el impacto que asumirían las empresas, especialmente las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPymes), y en el riesgo de que los mayores costos terminen reflejándose en los precios o en una menor generación de empleo formal.Rodríguez considera que un incremento de 38,5 % podría agravar las presiones inflacionarias y poner en dificultades a negocios que todavía enfrentan los efectos del aumento aplicado en 2026.A esa advertencia se suma el análisis financiero de Crowe Colombia, que compara escenarios más moderados y advierte que el resultado de la negociación debe considerar tanto el ingreso efectivo de los trabajadores como los costos que deberán asumir los empleadores.¿A cuánto llegaría el salario mínimo con un aumento del 38,5 %?El salario mínimo mensual vigente en 2026 quedó en $1.750.905, sin incluir el auxilio de transporte. Si se aplicara el incremento del 38,5 % propuesto inicialmente por la CUT, el ingreso básico pasaría a aproximadamente $2.425.003 mensuales.En ese escenario, el aumento sería de unos $674.098 al mes por trabajador, antes de considerar el auxilio de transporte y otros conceptos que puedan corresponder.Para un empleado, esa diferencia representaría un incremento importante en su ingreso nominal. No obstante, el efecto sobre su capacidad de compra dependería también de cuánto aumenten los precios de los bienes y servicios que consume.Rodríguez cuestiona que una subida de ese tamaño se apruebe sin considerar los costos adicionales que enfrentan los empleadores. Además del salario, las empresas deben contemplar las obligaciones laborales y de seguridad social que correspondan, entre ellas los aportes patronales a salud y pensión, los parafiscales cuando apliquen y las provisiones de prestaciones sociales, como cesantías y primas.La empresaria advierte que esta suma de obligaciones puede generar una presión especialmente fuerte para las MiPymes, que cuentan con menos margen financiero para absorber incrementos abruptos en sus costos. Uno de los principales riesgos que plantea Rodríguez es que un aumento salarial muy superior a la productividad termine trasladándose, al menos parcialmente, a los precios.Su argumento es que algunas empresas podrían intentar compensar los mayores costos laborales aumentando el valor de sus productos o servicios. Si esto ocurre de manera generalizada, los hogares podrían recibir un ingreso nominal más alto, pero también enfrentarse a un encarecimiento de sus gastos cotidianos.“Desconocer la fórmula técnica que ronda una inflación de cierre cercana al 7 % más un punto de productividad para perseguir una utopía del 38,5 %, es jugar a la ruleta rusa con el futuro del país”, afirmó Rodríguez.Puede interesarle: Pensiones y envejecimiento en Colombia: la cifra que abre dudas sobre cómo se pagarán las mesadas en el futuroLa CEO de Lexacty SAS sostiene que la discusión no debería limitarse al porcentaje que reciben los trabajadores, sino considerar también la capacidad de la economía para producir más bienes y servicios. Si los costos aumentan más rápido que la productividad, advierte, las empresas podrían trasladar parte de esa diferencia a sus precios.Sin embargo, un incremento salarial no se traduce automáticamente en una subida equivalente de la inflación. El resultado depende de factores como la capacidad de las empresas para absorber los costos, la demanda de los consumidores, la competencia, la productividad y las decisiones de política monetaria.Por eso, la advertencia de Rodríguez apunta a un riesgo que podría materializarse bajo determinadas condiciones, y no a una certeza de que los precios vayan a dispararse si se aprueba la propuesta sindical.¿Un aumento elevado del salario mínimo para 2027 podría provocar despidos?El empleo formal es otro de los puntos centrales de la preocupación de Rodríguez. Para la empresaria, un aumento considerable del salario mínimo elevaría el costo de contratar trabajadores, especialmente en negocios con márgenes reducidos y una alta proporción de gastos laborales.En ese escenario, algunas compañías podrían optar por aplazar contrataciones, reducir gastos, reorganizar sus operaciones o trasladar parte de los costos a los consumidores. En los casos más difíciles, también podrían evaluar recortes de personal.Rodríguez considera que las MiPymes serían especialmente vulnerables porque, a diferencia de las compañías de mayor tamaño, muchas tienen una capacidad limitada para absorber aumentos rápidos de sus costos.La empresaria cuestionó, además, que una propuesta de esta magnitud pueda generar expectativas que después no se materialicen en el ingreso real de los trabajadores.“Y lo más paradójico es que no se necesita ser economista para entenderlo: si hoy hacemos una encuesta en la calle o en cualquier empresa, el mismo colaborador es plenamente consciente de que un porcentaje así solo generará despidos masivos”, sostuvo.Esta preocupación también aparece, desde otra perspectiva, en el análisis de Pedro Sarmiento Pérez, socio de Impuestos y Servicios Legales de Crowe Colombia. La firma examinó distintos escenarios de incremento y sus efectos tanto para los trabajadores como para las empresas, con especial atención a los negocios que deben operar durante los domingos y días de descanso obligatorio.“La misma decisión puede ser manejable para una oficina y mucho más exigente para un negocio que abre todos los domingos. Negociar exige conocer esa diferencia”, explicó Sarmiento.La observación pone sobre la mesa que el efecto de un aumento salarial no es idéntico para todos los sectores. Un negocio con horarios administrativos puede enfrentar una estructura de costos distinta a la de un restaurante, un comercio o una empresa que necesita mantener turnos durante los días de descanso.Mientras Rodríguez considera que un aumento situado entre el 8 % y el 10 % sería más prudente, Crowe Colombia realizó simulaciones con incrementos de 6,29 %, 8 % y 10 %. Estos ejercicios no constituyen propuestas oficiales ni anticipan cuál será la decisión del Gobierno: permiten comparar cómo cambiarían el salario básico y el ingreso disponible de los trabajadores bajo distintos supuestos.De acuerdo con el análisis de Crowe, con un aumento de 6,29 % el salario básico pasaría a $1.861.037 mensuales; con uno de 8 %, llegaría a $1.890.977; y con uno de 10 %, alcanzaría $1.925.996, sin incluir el auxilio de transporte.El costo para las empresas también dependerá de los recargos dominicalesLa discusión salarial para 2027 tendrá otro componente: el incremento del recargo por trabajar durante el día de descanso obligatorio, de acuerdo con la aplicación gradual prevista en la Ley 2466 de 2025.La norma establece que el recargo pasará del 90 % al 100 % de la hora ordinaria el 1 de julio de 2027. El domingo se presume como día de descanso obligatorio, salvo que exista un acuerdo escrito para cambiarlo.Según los cálculos de Crowe, para un trabajador que gana el mínimo y tiene una jornada de 42 horas semanales, el pago adicional por hora asociado al recargo equivale actualmente a $7.504. Si el salario básico aumentara 8 %, llegaría a $9.005 desde julio de 2027.Para Sarmiento, el reto consiste en evitar que el debate se limite a cuánto sube el salario y prestar atención a las condiciones de productividad de las empresas: “La salida pasa por ayudar a las pequeñas empresas a producir más por hora. Sin crédito accesible y mejor organización, la discusión termina repartiendo una presión que nadie sabe cómo absorber”, sostuvo.¿Cuándo se definirá el salario mínimo de Colombia para 2027?La propuesta del 38,5 % todavía no es definitiva. Fabio Arias explicó que la cifra deberá revisarse en el Comando Nacional Unitario antes de avanzar en la discusión formal con el Gobierno y los representantes empresariales.La negociación se desarrollará en la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales. De acuerdo con el calendario legal, las partes deben procurar un acuerdo antes del 15 de diciembre. Si no logran consenso, deberán justificar sus posiciones y el Gobierno tendrá plazo hasta el 30 de diciembre para fijar el incremento por decreto.También puede leer: Limitar el uso del efectivo en Colombia: proponen a De la Espriella que tampoco se acepte para pagar peajes, taxis y estos serviciosLa decisión deberá considerar factores como la inflación, la productividad, el crecimiento económico y la participación de los salarios en el ingreso nacional. El nuevo salario mínimo regirá desde el 1 de enero de 2027.