La división del peso ligero de la UFC está en punto muerto, pero pronto deberá moverse hacia un lado u otro. Veamos. El campeón de las 155 libras (70,3 kilos), Justin Gaethje, está meditando su decisión que, con total seguridad, pronto la UFC le pedirá que haga pública: o bien se retira y deja el título vacante o bien decide defenderlo, siendo en ese caso el mejor posicionado Arman Tsarukyan, aunque no habría que descartar la revancha con Ilia Topuria. Mientras tanto, Charles Oliveira, el campeón del título simbólico BMF, ya mira hacia una posible disputa por el campeonato del peso ligero de la UFC, cinturón que ya obtuvo hace un lustro. El excampeón brasileño considera que una victoria frente a Diego Lopes podría situarlo en una posición privilegiada para luchar por el título, especialmente si se producen movimientos en la división durante los próximos meses. En sus declaraciones, Oliveira reconoce que Arman Tsarukyan parte como uno de los principales candidatos a disputar el cinturón , pero también reivindica sus propias opciones y pone sobre la mesa un factor que considera importante: su capacidad para atraer al público y generar negocio para la organización. «Creo que Arman peleará por el título, pero Charles Oliveira vende mucho. Una victoria sobre Diego Lopes definitivamente me otorga una oportunidad por el título », afirmó el brasileño, convencido de que un triunfo podría cambiar el panorama de la categoría. Oliveira también contempla diferentes escenarios que podrían favorecer su candidatura. Uno de ellos pasa por una eventual retirada de Justin Gaethje, una posibilidad que alteraría los planes de la UFC y podría abrir un camino directo hacia una pelea por el campeonato frente a Tsarukyan, actualmente situado entre los principales contendientes de la división. «Si Justin se retira, Charles Oliveira definitivamente peleará por el título contra Tsarukyan, el número dos», aseguró el luchador, que confía en que el calendario y los resultados de los próximos combates puedan jugar a su favor. El brasileño considera, además, que el momento en el que se disputen las peleas puede resultar determinante. Si Tsarukyan compite antes y Oliveira consigue una victoria posteriormente, su actuación podría permanecer más presente en la memoria de los aficionados y de los responsables de la UFC cuando llegue el momento de elegir al próximo aspirante. «Si gano esta pelea, ellos habrán peleado un poco antes y yo habré peleado después. Mi pelea estará más fresca en la mente de la gente cuando busquen a alguien para pelear al principio del año », explicó. Llama la atención que Oliveira centre sus argumentos en Tsarukyan, en Gaethje y en sus propias posibilidades, sin mencionar a Ilia Topuria en su análisis sobre el futuro del título ligero. La ausencia del hispanogeorgiano en estas declaraciones destaca en un escenario en el que las aspiraciones al campeonato pueden depender de múltiples factores. En cualquier caso, Oliveira tiene claro cuál es su primer objetivo: vencer a Diego Lopes. Ese triunfo sería la base de su candidatura, aunque la decisión definitiva dependerá de los planes de la UFC y de cómo evolucione la competencia por el cinturón. El brasileño ya ha presentado sus argumentos; ahora deberá respaldarlos dentro del octágono.