El ejercicio era sencillo. Pintabas las imágenes en blanco y negro y automáticamente viajabas de cabeza a una época pasada de la que ya no queda ni rastro en las cabecitas de esos muchachos que el otro día quisieron liarse a garrotazos en la misma Puerta del Sol. La mayoría inauguró la edad adulta hace dos primaveras pero se sienten suficientemente adultos para increpar a otros con insultos más propios de tiempos pasados. Son el fruto de un país con carencias cada vez más graves en los niveles de educación y que encima está instalado en una polarización peligrosa, alimentada por unos políticos más preocupados en mantenerse que en gobernar. Un país con una ley de memoria histórica, muy enfocada... Ver Más