Una huelga histórica recorre desde este miércoles la Comunidad de Madrid. Por primera vez, la educación pública no universitaria se ha unido para llevar a cabo un parón indefinido y reclamar mejoras a la Consejería de Educación. Según la comisión de huelga, el seguimiento alcanza el 70%, frente al 44,6% que calcula el Gobierno regional. Las calles madrileñas se han llenado de camisetas verdes en defensa de la educación pública.Aunque no estaba previsto, la jornada ha arrancado con un corte del paseo de la Castellana, a la altura de Rubén Darío. Cientos de docentes, acompañados de las educadoras de infantil de 0 a tres años que llevan seis meses en huelga, se han sentado en la calzada con una pancarta: “El PP maltrata a la infancia”. La acción ha durado apenas unos minutos, pero ha puesto el foco en sus reivindicaciones.La mañana ha continuado con piquetes informativos a las puertas de los centros educativos. “Las reacciones de las familias han sido muy positivas”, relata en conversación con infoLibre Raúl Fernández, portavoz de CCOO Educación en la zona sur. Según explica, varios centros han registrado un seguimiento del 100%, con asistencia únicamente de los servicios mínimos.Los piquetes también han realizado otro tipo de acciones, como cortes puntuales de calles. Es el caso de los docentes del IES Tirso de Molina, en Vallecas, que han cortado la avenida de la Albufera antes de dirigirse a la Junta Municipal. Allí se han concentrado entre 600 y 700 profesores, según relata Pablo, docente del instituto. Por su parte, en Alcalá de Henares, los piquetes han recorrido varios centros y se han concentrado ante la Dirección de Área Territorial Este y en la plaza del Ayuntamiento, cuenta Marina, profesora del IES San Mateo Alemán.A mediodía, los docentes han confluido en la Puerta del Sol, donde han coincidido con los acampados que llevan dos semanas reclamando el derecho a la vivienda. La plaza se ha visto desbordada y varios manifestantes han continuado la protesta ante la Consejería de Educación. “La sensación es que no cabemos”, resume Fernández, que define la jornada con dos palabras: “organización e ilusión”.La jornada también ha estado marcada por las cargas policiales en la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Aunque las universidades no forman parte de la huelga educativa no universitaria, estudiantes y trabajadores se han solidarizado con la convocatoria. En la UCM y la Universidad Rey Juan Carlos (URJC), ambos colectivos convocaron un paro de un día para este 14 de octubre. Las otras cuatro universidades públicas de Madrid se unirán a estas dos en un paro los días 4 y 5 de noviembre.En la Complutense, los piquetes han comenzado a las 8:00 en torno a la Facultad de Ciencias de la Información y se han desplazado después a Matemáticas y Químicas. Frente a esta última, según Ana Uhía, miembro de la asociación UCM por la Pública, la Policía les ha impedido el paso y ha comenzado a cargar. “A una estudiante le dieron un porrazo en la cabeza y cayó hacia atrás. Un profesor y otros estudiantes acudieron a protegerla, pero la Policía cargó contra ellos de una manera brutal”, relata.Uhía afirma que varias personas resultaron heridas y tuvieron que acudir a urgencias, y que se produjeron las tres primeras detenciones. Más tarde, cuando los agentes permitieron salir del cordón policial en grupos de seis, según su testimonio, fueron detenidas otras tres personas, lo que elevó a seis el total de detenciones. “Los agentes han tenido la actitud de provocar todo el rato”, denuncia la testigo.Tras los enfrentamientos, parte de los participantes se han dirigido al Rectorado para pedir explicaciones por la actuación policial. Allí, relata Uhía, la gerencia les ha trasladado que la universidad no había solicitado la presencia de los agentes y que el rector había pedido que cesaran las cargas en cuanto tuvo conocimiento de ellas. La respuesta no ha convencido a los concentrados, que han reclamado un comunicado público y que el rector, Joaquín Goyache, bajara a hablar con ellos.La UCM ha respondido con un comunicado, que los manifestantes consideran “insuficiente”, en el que expresa su “condena y profunda preocupación por las cargas” y lamenta que la jornada terminara con heridos y detenidos. También niega haber solicitado o promovido la intervención policial, aunque agradece la “colaboración habitual” de la Policía Nacional con la institución.La jornada ha culminado con el ansiado broche final: una multitudinaria manifestación que desde las 18:00 ha recorrido las calles entre Atocha y la Puerta del Sol. Miles de personas han marchado en una gran marea verde (con algunos toques de amarillo por las camisetas que identifican a las educadoras de infantil) entre pitidos y cánticos de “que no, que no, que no se nos acaban las ganas de luchar por nuestra enseñanza” o “la profe luchando también está enseñando”.“Hemos venido para protestar por la situación de la educación pública en estos momentos, que ya llevamos muchos años de deterioro”, resume Jorge, profesor desde hace ocho años. “Siento mucha ilusión al ver toda esta gente reunida luchando por los derechos de todos”, añade.La marcha ha reunido a docentes de distintas etapas educativas, familias, estudiantes y organizaciones sindicales. “Esta huelga es absolutamente histórica en el ámbito de la Formación Profesional. Nunca antes había hecho huelga tanto profesorado”, afirma José Luis Carretero, de la plataforma Queremos FP, que reivindica la reducción de ratios, más horas de tutoría y garantías para que todo el alumnado pueda acceder a prácticas. Por su parte, Aida San Millán, secretaria general de la Federación de Educación de CCOO Madrid, destaca el apoyo social recibido durante la jornada. “Los piquetes han sido maravillosos. Ha habido muchas familias, muchos estudiantes y, sobre todo, el apoyo social”.El mensaje que los manifestantes han querido enviar a la consejera de Educación de la Comunidad de Madrid se resume en las palabras de Rebeca Segundes, miembro de la asociación Defensa de la Unidad TEA: “No hay nada imposible”, defendiendo que todas sus reclamaciones se pueden llevar a cabo. Las cargas policiales en la UCM también han estado presentes en la manifestación con cánticos de “fuera Policía de la Universidad”. Vivi, estudiante de FP y miembro del colectivo estudiantil Contracorriente, ha defendido que ni los ataques de la policía ni nada van a parar esta protesta que se alargará hasta que sus peticiones sean escuchadas. “No nos van a callar ni nos van a asustar. Todo lo contrario, vamos a redoblar la movilización y la organización”.