Los audios en los que militares presumen entre risas de sus palizas a migrantes en Ceuta: “Sin guantes mola más”

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elDiario.es accede a audios que recogen parte de una conversación entre al menos tres militares en servicio en Ceuta durante uno de sus turnos de vigilancia. Describen agresiones a migrantes “sin que se lo esperen” y tratos vejatoriosLos vídeos que confirman palizas de militares a migrantes en Ceuta “Sin guantes duele más, porque suena. Pero con guantes duele”, dice entre carcajadas un soldado que conversa con otros compañeros durante uno de sus turnos de vigilancia en Ceuta. Decenas de migrantes llevan meses denunciando palizas y tratos vejatorios por parte de patrullas de militares en la ciudad. Primero llegaron sus testimonios, acompañadas de fotos e informes médicos. Luego, varios vídeos publicados y verificados por elDiario.es confirmaron parte de la violencia que describen. Después, las primeras denuncias de palizas fueron presentadas en comisaría y el informe de Amnistía Internacional que hablaba de “torturas” por parte de efectivos de las Fuerzas Armadas fue enviado al juzgado. Ahora, un grupo de militares españoles en servicio en la ciudad autónoma confirma y describe entre risas detalles de algunas de estas prácticas abusivas en una conversación durante una de sus misiones, la cual quedó parcialmente recogida en varios audios y vídeos a los que ha accedido elDiario.es. La conversación se produjo la noche del 21 al 22 de septiembre. Un grupo de militares de servicio en Ceuta cumplía uno de sus turnos de vigilancia en un punto fijo de la ciudad. En concreto, se encontraba en la carretera que colinda con el Centro de Estancia Temporal para Inmigrantes (CETI), próximo a uno de los bosques de la ciudad autónoma. Alrededor de la medianoche, junto a su vehículo oficial, el batallón permaneció posicionado durante al menos 50 minutos en este punto y, sin apenas movimiento en la zona, los soldados se relajaron y empezaron a describir algunas de las actuaciones que realizan en el marco de la crisis migratoria en la ciudad autónoma. En su charla, presumen entre risas de las palizas y prácticas vejatorias que, según había adelantado este medio y ha denunciado Amnistía Internacional en un informe, han cometido miembros de las Fuerzas Armadas españolas contra migrantes llegados al enclave durante la entrada masiva de finales de julio. Entre las actuaciones comentadas, los al menos tres militares participantes en la conversación relatan palizas aparentemente injustificadas, posibles técnicas de engaño para atrapar a personas marroquíes antes de golpearlos o “pruebas” realizadas a los migrantes que podrían ser constitutivas de un delito de torturas. En general, el tono de los soldados traslada una normalización de estas prácticas, aunque a su vez los efectivos reconocen evitar “escuchar” o hablar con los agredidos porque, dicen, les puede llegar a “dar pena”.  En los audios, al menos tres militares en servicio admiten haber participado de manera directa o indirecta en agresiones contra personas migrantes que, según trasladan, no suponían una amenaza para la patrulla. “A los dos que hemos llevado detrás del vehículo le hemos dicho: ¿tenéis carta? ¿necesitáis tarjeta?” [los marroquíes suelen llamar ‘carta’ a su documento de identidad marroquí, especialmente importante en el caso de los menores que quieren probar su edad]“, dice uno de los soldados mientras otro reacciona con varias carcajadas. Según sus palabras, en realidad no buscaban entregarles ninguna ”tarjeta“, sino que se trataba de un engaño y el objetivo de su traslado al lugar donde se encontraba su coche era otro. ”El man no se ha dado cuenta, porque le hemos dicho ‘póngase detrás del vehículo’ y se ha puesto así…“, dice uno de los uniformados, cuyo relato de los hechos es completado por uno de sus compañeros: ”Y se la he dado sin que se la espere. Porque lo he mirado a él… Y ¡pam!“, añade, enfatizando el golpe que había pillado desprevenido a uno de los migrantes, según sus propias palabras recogidas en la grabación.  En los mismos audios, los miembros de las Fuerzas Armadas continúan su charla describiendo las sensaciones que les provocan este tipo de agresiones. “Lo que pasa es que [pegar] sin guantes mola más. Sin guantes se escucha el ”plas“, dice uno de los militares, imitando con énfasis el sonido de un tortazo. Sus compañeros rompen a reír: ”Sin guantes suena; con guantes, duele“, matiza otro de ellos, mientras las risas continúan en los audios a los que ha accedido este medio. ”Con guantes suena también“, apunta un tercero antes de que otra voz remate en medio del jolgorio: ”Hay que ser buenas personas; hay que usar guantes“. En otro de los extractos de las grabaciones, uno de los uniformados cuenta otra supuesta agresión. “Me acerqué. Y, digo, está lejos. Voy a intentar pegarle un guantazo y se va a ir para atrás. Y, digo, ¿qué hago para acercarme?”, indica, explicando a sus compañeros las dificultades para acceder al lugar donde se encontraba la persona a la que pretendía abofetear. Tras unos segundos de grabación en que el sonido ambiente impide comprender sus palabras, el mismo hombre concluye entre risas que, aparentemente, logró rematar su objetivo: “Y le digo, ¡toma! Y, voy, y le digo ¡toma!”, celebra en medio de las carcajadas de quienes le escuchan.  Tras ello, otros dos militares intervienen para añadir que “las lágrimas se le saltaron” al agredido tras el “guantazo” descrito por el miembro de su unidad. “Las lágrimas se le han saltado y le digo. Eh, ¿ahora estás llorando”, comenta uno de ellos con ironía. “Es que parece que se las buscan, parece que les gusta cobrar”, apunta un tercero. En este punto, mencionan una de las razones que, supuestamente, les empuja a responder con violencia: conseguir respeto. “¿Sabes lo que pasa? Es que ya nos toman de cachondeo si no hacemos nada. Verás como ya al siguiente día ya no nos… ”, continúa sin que la calidad del audio permita entender el final de la frase. “Parece que se las buscan. Parece que les gusta cobrar”, dicen. En repetidas intervenciones, los efectivos de Ceuta hablan en los audios de “meter” a algunos migrantes en un vehículo, algo que conecta con varios testimonios recogidos por este medio en los que jóvenes marroquies denuncian haber sido metidos en coches militares donde, o loson golpeados en su interior o son trasladados a los bosques de la ciudad donde aseguran haber sufrido una paliza. Un ejemplo es el caso de Mohamed, publicado por elDiario.es, quien ha denunciado ante la Policía haber sido llevado por “militares españoles” a Benzú, donde afirma haber sido apaleado, mientras estaba “amordazado” y “atado” de pies y manos. “Si les escuchas, te van a dar pena” En las grabaciones, los uniformados reconocen haber llegado a sentir pena por algunos migrantes cuando han hablado con ellos en dariya [dialecto del árabe más común en Marruecos]. Por eso, dicen, ya optan por “no escucharles” durante este tipo de operaciones en Ceuta. “Él le ha dicho en dariya: ‘¿te ha pasado algo?”, sostiene uno de los efectivos, a lo que el compañero al que se refiere matiza que el migrantes “no le ha contado” nada y, según señala, prefiere que sea así: “Yo tampoco quiero escuchar, porque nunca dicen la verdad”, opina. “Y te va a dar pena”, continúa otra voz. “Los primeros dos días los escuchaba, pero como les escuches, te pones malo. Porque te cuentan cada historia... Te enseñan los cortes, te cuentan su vida, y mucho es mentira”, incide el militar que más presume de agredir a migrantes. “Ese es del talego, 100%”, comentan sobre uno de los marroquíes, del que presuponen que ha pasado por la cárcel. La “prueba” que parecía de “la película 'Saw'” La conversación a la que ha accedido este medio también revela posibles prácticas vejatorias que, según sus palabras, provocan la diversión de los soldados que participan en ellas. En concreto, uno de los militares cuenta una intervención de compañeros que forman parte de otra unidad, el Grupo de los Regulares, de cuya actuación habría sido testigo: “Los Regulares han disfrutado de verdad”, comienza. “Han metido a uno [...]. Le han dicho: ‘Si no les das fuerte y no chillan. Cobras tú”, recoge el audio, en lo que apunta a ser una especie de “prueba” en la que podrían estar exigiendo a “uno” [que por el contexto se entiende que es un migrante] que golpee a otros. “Al que le pegue y chille, va a cobrar fuerte. Y al que chilló, le inflaron a hostias. Ese se llevó la guantá de hostias”, continúa. Pero si el migrante no grita y aguanta los golpes ¿qué pasa en esa supuesta “prueba”? Según uno de los participantes de la conversación, el castigo cae sobre quien le ha pegado por no haberle dado lo suficientemente fuerte: “Y si se la aguanta [y no chilla quien sufre la agresión], al que tenía que azotarle ”va a pegarle todo el mundo“, apunta otro militar que parece conocer la dinámica. ”Exacto. Ese también cobra“, responde con risotadas el soldado que había empezado a describir la supuesta actuación de los Regulares. Se muestra entusiasmado de lo que describe porque, añade, le ”recordó“ a las ”pruebas“ de la saga de películas de terror Saw.  “Me quería quedar... Hacen cosas muy guapas. Me recordó a las pruebas de Saw. ¿Habéis visto la película Saw?”, pregunta a sus compañeros. Se refiere a una saga de cine de terror, cuyas tramas suelen poner a prueba a los protagonistas, obligándoles a elegir entre sufrir un dolor físico extremo o morir. En algunas escenas, también fuerzan a competir a las víctimas entre sí para evitar llevarse la peor parte de las torturas. En concreto, una de las trampas o pruebas consiste en que la persona agredida debe evitar gritar pese a la violencia ejercida sobre ella.  Más allá de la supuesta “prueba” mencionada por este soldado, este medio ha accedido a testimonios de marroquíes que afirman haber sido amenazados por militares con golpearles más fuerte en caso de gritasen durante una supuesta paliza. Uno de los vídeos publicados por elDiario.es hace semanas muestra a varios uniformados aporreando a un hombre. Tirado en el suelo, el migrantes chillaba desconsolado mientras se escucha al uniformado decirle “cállate”. “Hechos para matar” En la charla, al menos dos militares parecen deslizar cierta crítica ante el tipo de intervenciones que deben realizar desde la crisis migratoria en la ciudad: “Los militares están hechos para matar, no están hechos para otra cosa”, comenta uno de ellos que también había añadido, unos segundos antes, que “la Policía siempre llega tarde”. En un fragmento de las grabaciones, un soldado opina que “lo que están haciendo” en Ceuta “es una mentira”, sin embargo, varios segundos de esa parte de su intervención son incomprensibles, por lo que no se llega a escuchar la razón que motiva su enfado ni a qué se refiere exactamente con aquello que dice “estar haciendo” en sus últimas misiones en la ciudad autónoma. “En la próxima maniobra, cambiamos los tiros por las porras”, se le oye decir con claridad.  El Defensor del Pueblo ha admitido a trámite recientemente una queja de las asociaciones de militares ASFASPRO, AUME Y UMT por la situación que aseguran estar viviendo los soldados desplegados en Ceuta a raíz de la entrada de finales de julio. Los colectivos registraron el pasado 22 de septiembre quejas sobre la “falta de seguridad física, jurídica y medios” para el personal desplegado en la ciudad autónoma que, entre otros asuntos, denuncian la inexistencia de “órdenes” para cumplir con sus “cometidos” en la ciudad autónoma. “No es admisible que los militares sigan encadenando misiones y servicios de máxima exigencia sin que el Ministerio de Defensa proporcione seguridad jurídica e instrucciones claras con reglas operativas que otorguen plena cobertura legal y funcional a los soldados en el ejercicio de sus cometidos en la vía pública y perímetro fronterizo”, apunta el documento presentado ante la institución liderada por Ángel Gabilondo. Además de los extractos seleccionados por elDiario.es, los audios también incluyen otros momentos de la conversación que este medio ha preferido no incluir para proteger el anonimato y la intimidad de los soldados, dado que el objetivo de la publicación es informar sobre las prácticas cometidas por miembros de las Fuerzas Armadas en Ceuta, que ya se encuentran judicializadas. Según denuncian decenas de testimonios de los migrantes recogidos por este medio y el informe de Amnistía Internacional trasladado por Defensa a la Justicia, este tipo de agresiones -como las que se describen en los audios- pueden formar parte de un “patrón común”. Las grabaciones en las que se basan este artículo fueron recogidas a través de varios móviles de distintas personas que se encontraban en la zona. Alertadas por la posible gravedad de los hechos narrados por varios uniformados de servicio, grabaron la conversación a unos cuantos metros de distancia. Con la misma finalidad de preservar su identidad, elDiario.es ha distorsionado las voces incluidas en los audios. Este medio no ha podido confirmar la unidad de la que forman parte los uniformados que escuchamos en el audio. Su uniforme, en concreto su gorro, sí permite descartar que pertenezcan a batallones de los Regulares, Legionarios y Caballería, pero las imágenes a las que ha accedido este medio no permiten identificar sus insignias. Además de estos, tienen base en Ceuta el Regimiento Mixto de Artillería nº 30, el Regimiento de Ingenieros nº 7, la Unidad Logística nº 23 y el Batallón de Cuartel General de la Comandancia General. A ello se añaden los grupos que estaban de servicio en la ciudad autónoma durante la fecha en los que se produce la conversación: la Comandancia General de Baleares, el Tercio “Gran Capitán” 1º de La Legión de Melilla y el Regimiento de Infantería “Tenerife” nº 49, de la Brigada Canarias. La charla de los militares se produjo en voz “alta” y en un lugar de acceso público, según detallan a elDiario.es dos testigos de la conversación, además de lo evidenciado en los audios a los que ha tenido acceso este medio. Estas personas reconocen haberse “sorprendido” al percatarse del detalle de lo que los soldados comentaban. “Lo que más me impactó fue cuando dijeron que les gustaba más pegar sin guantes. El hecho de que entre ellos comentasen cómo solían pegarles”, explica una de las personas que escuchó en directo a los uniformados. Los dos testigos también destacan otro momento que no aparece recogido en los audios ni en los vídeos a los que ha accedido este medio, por lo que no ha podido ser verificado de manera independiente: “Dijeron que la clave era meterlos en el maletero antes de pegarles. Porque, si gritan, no se les oye ni se les ve”.  Desde hace un mes, elDiario.es ha publicado distintas investigaciones sobre las denuncias de palizas de militares a migrantes en Ceuta. Sin embargo, este medio no ha recibido respuesta alguna por parte del Ministerio de Defensa, pese a las insistentes preguntas trasladadas a su departamento de prensa. La primera información se publicó el pasado 15 de septiembre, recogiendo dos decenas de testimonios de personas marroquíes que aseguraban haber sufrido agresiones o vejaciones por parte de soldados desplegados en Ceuta. Posteriormente, este medio público varios casos de menores migrantes rociados con gas pimienta por efectivos de las Fuerzas Armadas, mientras los chavales realizaban actividades cotidianas, como volver de comprar comida o dirigirse a su campamento. El 25 de septiembre, llegaron los vídeos que confirmaban este tipo de actuaciones. No obstante, pese a contar con la información, Defensa no la trasladó las denuncias a la Justicia hasta el pasado 30 de septiembre, después de que Amnistía Internacional publicase un informe que recogía parte de las denuncias publicadas por elDiario.es. En este tiempo, este medio sí recibió respuesta de fuentes de La Moncloa que mostraron su “preocupación” por los hechos denunciados y se comprimetieron a abrir una investigación interna sobre la que de momento no han aportado información al respecto. Durante ese tiempo, ha continuado aumentando el número de testimonios que denuncian haber sufrido este tipo de prácticas por parte de efectivos de las Fuerzas Armadas en la ciudad autónoma. Este domingo, la víspera del 12 de octubre, Margarita Robles defendió el trabajo de los soldados destinados en Ceuta y calificó de “críticas injustas” las denuncias de agresiones a migrantes, muchas ya contrastadas, pese a que su propio departamento ha enviado al juzgado a través de la investigación de Amnistía Internacional. “Me siento profundamente orgullosa de la labor que realizan, una labor callada que ha sufrido alguna crítica injusta fruto del desconocimiento”, dijo la titular de Defensa a los soldados destinados en la ciudad autónoma. Tres días después de sus declaraciones, se ha confirmado quién será el número dos de Pedro Sánchez en las listas del PSOE por circunscripción de Madrid para las próximas elecciones generales: la actual responsable de las Fuerzas Armadas, Margarita Robles. --- Vídeos: Lluna Bartual y Salva Fenoll. Edición de audio: Pedro Nogales.