José Luis Cava, analista financiero: «Hay una cosa que los pobres no sabíamos, la degradación monetaria. Si esto me lo hubieran enseñado en el colegio, no tendría cuentas bancarias»

Wait 5 sec.

Ahorrar dinero en una cuenta bancaria puede parecer una decisión prudente, algo conservadora incluso. José Luis Cava considera, sin embargo, que existe un fenómeno que muchos ahorradores descubren demasiado tarde: la degradación monetaria, es decir, la pérdida de poder adquisitivo del dinero con el paso del tiempo. El analista financiero ha hablado sobre ello durante una extensa entrevista en el podcast 'Tengo un Plan', donde ha explicado su visión sobre el oro, Bitcoin y los activos que pueden utilizarse para proteger el patrimonio. Para Cava, buena parte de la población no recibe una educación suficiente sobre cómo evoluciona el valor del dinero a largo plazo. «Empezamos a ser conscientes de la degradación monetaria. Pero cuando eres consciente de la degradación monetaria ya es muy tarde», asegura. «Es que nos han timado en los colegios, porque si esto me lo enseñan cuando yo fui al colegio hace 50 años, no tendría cuentas bancarias». La reflexión anterior, en realidad, surge cuando el entrevistador le pregunta por el fuerte interés por el oro que se ha visto durante los últimos dos años. Preguntado por qué este metal ha conservado históricamente tanto valor, Cava sostiene que primero fue utilizado masivamente como moneda y posteriormente pasó a convertirse en un depósito de valor. «Para que algo tenga la consideración de depósito de valor, previamente ha tenido que ser usado masivamente por la población», explica. «El oro no depende de que nadie determine su valor, no depende de un político». Además, señala, «no tiene riesgo de contrapartida». Para el analista, precisamente la preocupación por la pérdida de valor del dinero explica parte del renovado interés por este metal. «Lo que estamos viendo ahora mismo, que la gente está comprando oro, es porque la gente se está dando cuenta de la degradación monetaria», sostiene Cava, que no duda en diferenciar el oro del Bitcoin, cuya cotización considera mucho más sensible a la cantidad de liquidez existente en los mercados. Cava reconoce, de hecho, que su primera reacción ante Bitcoin fue completamente diferente. «Yo pensaba que era un timo», admite. La explicación de su escasez máxima tampoco terminó inicialmente de convencerle porque pensaba que podían surgir otras monedas digitales que cumplieran una función parecida. «Bitcoin como tal, pues yo no lo entendía, yo consideraba que era basura y yo no compré», recuerda. Su planteamiento cambió posteriormente al observar el comportamiento de los grandes inversores: «El día que vea que compran las instituciones, yo compro, porque ya tendrá la consideración de depósito de valor». Aun así, insiste en que oro y Bitcoin no cumplen exactamente la misma función. Mientras al primero lo considera fundamentalmente una protección frente a la degradación monetaria, sostiene que Bitcoin depende en mayor medida de los ciclos de liquidez global.