Agentes de la Policía Nacional golpeando con porras a estudiantes, jóvenes ensangrentados tirados en el suelo y gritos de “vergüenza” son algunas de las escenas que se vivieron en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) el día que comenzaba la huelga educativa en la Comunidad de Madrid. Se trata de una actuación policial que la Delegación del Gobierno ha descrito como “dura e inaceptable”, pero de la que todavía queda mucho por aclarar. Por el momento se desconoce quién dio la orden de utilizar la fuerza y en qué términos, aunque sí se sabe que no salió de la propia Delegación. “Los delegados no están encima del operativo diario de cada actuación”, explican a infoLibre desde este organismo y añaden que es “una decisión que se adoptó por parte de la propia Policía Nacional”. Aun así, el organismo ha anunciado el inicio de una investigación interna para esclarecerlo.Coincide con esta versión el Sindicato Unificado de Policía (SUP). Fuentes de esta organización indican a infoLibre que “la Delegación del Gobierno es la responsable política de la seguridad y el orden público en Madrid, pero eso no significa que el Delegado tenga que autorizar personalmente cada intervención policial, porque sería imposible”.“Cuando hay una manifestación o concentración, se organiza un dispositivo policial con unos objetivos, instrucciones y mandos responsables. Son esos mandos operativos los que dirigen a las unidades sobre el terreno y deciden las actuaciones necesarias conforme a los protocolos”, agregan.La mañana del miércoles en el campus universitario arrancó con un grupo de alumnos que habían pasado la noche en la Facultad de Ciencias de la Información como forma de protesta. Desde las 8:00 horas recorrieron las diferentes facultades con piquetes informativos para que alumnos y profesores participaran en la huelga universitaria que iba a durar todo el día. De allí fueron a la facultad de Matemáticas, a unos 600 metros, donde entraron “pacíficamente”, según describe Ana Uhía, investigadora predoctoral de Filosofía y miembro de la asociación UCM Por la Pública. Su siguiente parada era Químicas, donde se encontraron con un “enorme despliegue policial” que no les dejaba pasar. “En ese momento varias personas del comité de huelga salieron a mediar con la policía y no hubo manera”, relata.Los agentes, según cuentan desde el sindicato Jupol, acudieron porque “hubo varias llamadas a la Sala de la Policía Nacional de ciudadanos informando de encapuchados encendiendo bengalas, cortando la calle y cruzando vallas”. Desde la oficina de comunicación de la Policía Nacional de Madrid también coinciden en que se actuó porque había gente bloqueando la calle.“Seguimos ahí paradas porque no nos dejaban pasar y de la nada comenzaron a cargar”, describe Uhía. Varias personas heridas tuvieron que abandonar el piquete para irse a urgencias porque les “habían pegado bien fuerte”. Estas son las imágenes que recoge el primero de los vídeos grabados durante la jornada, en el que se puede ver a una decena de agentes empujando y utilizando las porras contra un grupo de estudiantes que usa una pancarta como escudo.En esto también difieren los agentes. Según Jupol, hubo agresiones previas por parte de los manifestantes “con golpes a los policías (puños y piernas) y con los palos de las banderas”. Los manifestantes lo niegan tajantemente y no existe ninguna imagen que acredite esa violencia. Por su parte, el SUP relata que los agentes estaban manteniendo un cordón policial para evitar cortes de calles y “varios manifestantes intentaron rebasarlo y agredieron a dos” de ellos. “La primera de esas agresiones es la que desencadena la intervención. Cuando comienza la carga, los compañeros sufren agresiones como patadas y empujones y una resistencia claramente activa”, añade. De nuevo, no constan imágenes de tales agresiones.Los ánimos se calmaron un poco y la mediación permitió que los manifestantes pudieran avanzar unos metros. “Fueron unos cuatro pasos para posicionarnos en la zona ajardinada delante de la Facultad de Físicas”, relata Uhía. Este es el punto en el que se graba el segundo vídeo con nuevas cargas policiales. En él se puede ver cómo los agentes, una vez más, cargan contra los manifestantes y acaban arrastrando a un grupo reducido entre gritos de desesperación y llantos.Según la versión de los manifestantes, fueron los agentes los que comenzaron con las provocaciones. “A un profesor militante de CGT que llevaba en sus manos los panfletos que íbamos repartiendo sobre la huelga se le acercó un agente y se los tiró al suelo y, con tono chulesco, el policía le preguntó: ‘¿Por qué los tiras?’”. Ahí empieza esta segunda carga, que, según Uhía, estuvo marcada por “mucha brutalidad”.Algunas personas consiguieron salir, heridas o asustadas, pero las demás se quedaron “totalmente rodeadas” por la Policía. Los mediadores lograron convencer a los agentes de que los dejaran salir, pero solo de tres en tres personas. Los grupos pasaron a ser de seis personas y fue en una de esas salidas cuando se detuvo a tres que “iban saliendo pacíficamente”. El saldo final es de cinco detenidos, hasta ocho heridos entre los manifestantes y dos entre los agentes.Una de las preguntas que se hace la portavoz de UCM por la Pública es ¿por qué actuaron con tanta contundencia en este caso? Ese mismo día hubo piquetes por todo Madrid, e incluso un corte en el Paseo de la Castellana a primeras horas de la mañana, y no hubo ningún tipo de intervención policial.En cuanto al papel de la universidad, la propia Universidad Complutense de Madrid (UCM) ha negado en un comunicado haber solicitado o promovido la intervención policial. “La UCM quiere dejar constancia de que no ha solicitado ni promovido la presencia o intervención de la Policía Nacional en el campus”, señala el escrito. infoLibre ha preguntado a la institución si tiene previsto presentar algún tipo de denuncia por lo ocurrido, pero no ha obtenido respuesta.Otra de las dudas que han circulado por las redes es si la Policía puede actuar en un campus universitario si no tiene la autorización de su rector. El artículo 15.3 de la Ley Orgánica 4/2015 permite a las fuerzas de seguridad acceder a edificios ocupados por organismos oficiales o entidades públicas sin el consentimiento de sus responsables. Sin embargo, esa facultad no les otorga carta blanca, ya que cualquier intervención debe tener una justificación legal y respetar los principios de congruencia, oportunidad y proporcionalidad en el uso de la fuerza, recogidos en la Ley Orgánica 2/1986. La investigación interna debe determinar si se respetaron esos principios.Este jueves un grupo de estudiantes convocados por la Organización Estudiantil Socialista (OES) y la Coordinadora Juvenil Socialista (CJS) se han reunido para condenar lo ocurrido. “Aquí hay responsables políticos. Si el delegado del Gobierno dice que no controla lo que hace la Policía, debe dimitir; y si lo controla, después de estas cargas y de las lesiones provocadas, debe dimitir también. Lo mismo ocurre con el rector: si no puede garantizar los derechos políticos dentro de sus propios campus, tiene que asumir responsabilidades”, defienden ambas organizaciones. También han pedido que se retiren los cargos contra los cinco detenidos, ya todos en libertad, mientras se plantean la presentación de denuncias contra los agentes, que por una vez iban completamente identificados, como se puede ver en los diferentes vídeos. infoLibre ha preguntado al Ministerio del Interior si tiene previsto tomar medidas contra ellos, pero ha declinado hacer comentarios.