Apoyar el pie izquierdo sobre el pedal de embrague mientras se conduce es uno de los vicios más comunes entre los automovilistas. Aunque parezca un gesto inofensivo debido al escaso peso de la pierna, esta costumbre puede acabar derivando en una de las reparaciones más costosas de un vehículo, con una factura en el taller que puede alcanzar los 5.000 euros.Seguir leyendo....