Las obras del túnel del Fehmarnbelt, que unirá Alemania y Dinamarca bajo el mar Báltico, se han visto afectadas por un incidente informático en el consorcio constructor Femern Link Contractors (FLC). La sociedad danesa del proyecto, Femern A/S, lo confirmó el martes 13 de octubre, según Münster Aktuell; Informat también recoge el ataque y la reacción de Sund & Bælt. No se sabe quién está detrás.¿Qué ha pasado en la obra?La confirmación oficial es escueta. Jens Villemoes, director de comunicación de Sund & Bælt, la sociedad estatal danesa que supervisa el proyecto, explicó que FLC les informó del incidente, que ambas partes están en contacto y que no había más información.Los detalles proceden de la prensa local. Según el diario danés Lolland-Falsters Folketidende, citado por Münster Aktuell, el problema empezó el lunes 12 de octubre: las tarjetas de acceso dejaron de funcionar, se pidió a los trabajadores que no usaran ordenadores ni wifi y varios barcos de trabajo quedaron parados en la zona de Rødbyhavn, en la isla danesa de Lolland. Femern A/S no confirmó estas incidencias una a una.Tampoco hay confirmación de que se hayan robado datos ni de que se trate de ransomware, y no consta ninguna investigación oficial anunciada.¿Por qué importa este ataque?Porque golpea al contratista principal de una de las mayores obras de Europa, y en mal momento. FLC fabrica los grandes bloques de hormigón del túnel y construye el tramo sumergido y los portales. Del consorcio forman parte, entre otras, la francesa Vinci Construction Grands Projets, la danesa Per Aarsleff y las alemanas Wayss & Freytag y Max Bögl, además de empresas belgas y neerlandesas.El túnel medirá 18 kilómetros y estará formado por 89 elementos prefabricados, 79 de ellos de 217 metros. El cuarto se sumergió el 28 de septiembre, con lo que había casi 900 metros colocados. La obra ya acumulaba un retraso de unos dos años anunciado en mayo, frente a la apertura inicialmente prevista en 2029.Cuando esté terminado, el tren cruzará en unos siete minutos y el coche en diez, y el viaje en tren entre Hamburgo y Copenhague bajará a unas dos horas y media.Mi lectura es que este caso encaja en un patrón que se repite en Europa: los ataques ya no buscan solo datos, sino parar operaciones físicas. Lo vimos hace días con el ciberataque a la refrigeración de supermercados franceses y en el ámbito marítimo con el buque de gas que volvió sin descargar tras un ciberataque. Una obra con barcos, grúas y controles de acceso digitales es también infraestructura vulnerable, como advierten las agencias que ya ven la IA usada para atacar redes eléctricas. La gran incógnita es cuánto tiempo añade esto a un calendario que ya iba tarde.La noticia Un ciberataque frena las obras del túnel submarino entre Alemania y Dinamarca fue publicada originalmente en Wwwhatsnew.com por Juan Diego Polo.