Noventa personas que perdieron la vida en las costas de Ceuta durante la entrada masiva de inmigrantes de los días 30 y 31 de julio descansan en el cementerio musulmán de Sidi Embarek, en el barrio de los Rosales. Entre ellas hay una mujer y un niño. Hasta allí se han desplazado esta tarde Felipe VI y Letizia para rendir homenaje a las víctimas de una crisis migratoria que llegó desde Marruecos y que, más de dos meses después, sigue marcando la vida de la ciudad autónoma.Seguir leyendo....