La relación entre Gianni Infantino y Donald Trump , la misma que pretendía revolucionar el consumo del fútbol mediante la privatización del Mundial, ha sumado este martes un nuevo escándalo en su ya de por sí peliaguda hoja de ruta en los últimos meses. Según el diario francés 'Le Monde', la FIFA, presidida por el abogado suizo, alquiló durante siete años y por un suma de cuatro millones de dólares un espacio en una de las torres controlada por la familia del presidente estadounidense. Y lo que es más llamativo: apenas utilizó este espacio. Según los documentos aportados por el periódico galo, el organismo instaló una oficina en el edificio de la Quinta Avenida de Nueva York, que cuenta 450 metros cuadrados, el 1 de junio de 2025, y firmó un contrato por el que permanecería en el inmueble durante siete años y siete meses. El movimiento se ejecutó entre Americas Incorporation, filial de la FIFA con sede fiscal en el estado de Delaware, y Trump Tower Commercial LLC, presidida por el tercer hijo del mandatario, Eric Trump. «El contrato fue firmado por cuatro miembros de la junta directiva en mayo de 2025, con la rúbrica de su secretario general, Mattias Grafstrom», completa 'Le Monde'. Además, el rotativo también asegura que el organismo futbolístico no sondeó el mercado para comparar ofertas o visitar otros inmuebles, sino que fue directo a por los servicios de los Trump, todo ello un año antes de que tanto americano como suizo diesen luz verde al plan de privatizar el Mundial tras la victoria de España en Nueva Jersey. El golpe es durísimo para Infantino y llega unas horas después de que 'The Times' desvelara que el banquero cobró un sobresueldo durante varios años de su mandato. La investigación augura que el abogado tenía un salario como presidente de la FIFA, que llegaba desde las oficinas de la entidad en Suiza, y otro FWC2026 US Inc., la sociedad que se encargaba de la organización del Mundial del pasado verano. El primero le aportaba 4,274 millones de francos suizos anuales (4,59 millones de euros), y el segundo 1,76 millones de dólares (1,57), para un total de 6,16 millones. La mismas fuentes señalan que este montante de ingresos no solo se produjeron este año, sino que también en 2025, y que, en parte, habrían sido utilizados para costear el lujoso estilo de vida de Infantino en Miami, su sede de operaciones durante la Copa del Mundo y donde vivía en una amplia mansión con vistas al mar. La FIFA se ha defendido, pero no ha conseguido despejar la gran duda que generan todos estos movimientos bancarios: por qué no fueron incluidos en las cuentas de la organización y, por lo tanto, por qué no fueron públicos. Ahora, Infantino está a unos pocos meses de comprobar si tanta bandazo le pasa factura. En marzo de 2027, se celebrarán en la ciudad marroquí de Rabat las elecciones a la presidencia de la FIFA , un juego de tronos en el que el suizo busca sobreponerse a la oposición liderada por la UEFA, conseguir 106 votos de las 211 federaciones que acudirán a las urnas y rubricar su cuarto mandato consecutivo. Sin embargo, lo que hace unos meses parecía un movimiento improbable, ha ido ganando enteros con el paso del tiempo. Sin ir más lejos, solo el exfutbolista suizo de ascendencia española Ramón Vega ha presentado candidatura. Infantino, otra vez, tiene todas las de ganar.