Una adolescente de Texas desarrolló un proyecto ambiental que reutiliza bidones industriales para recolectar agua de lluvia y reducir la contaminación de ríos y acuíferos. Su iniciativa ha permitido retener unos 170.000 litros de escorrentía, recaudar fondos para programas ecológicos y obtener un premio de 10.000 dólares por su impacto ambiental.