Quién diría que Ucrania combinaría una tecnología de hace más de 240 años con lo último en modernidad en cuanto a ataque con un dron que puede alcanzar lugares a más de 1.000 kilómetros de distancia. Se trata del dron Mara que viaja en el globo aerostático Balun, un desarrollo de la oficina de diseño Mariupol, que transporta a la aeronave a más de 10 kilómetros de altitud antes de que se libere. Es un sistema combinado que asciende a un costo de 6.000 dólares, aunque no se ha hecho mucho énfasis en el desglose de cada uno de los componentes. Mara se queda en suspensión bajo el globo y cuenta con el mecanismo de liberación; luego continúa su vuelo guiado y cubre en modo planeador distancias adicionales. Un globo aerostático con un dron, el último desarrollo de ingenieros ucranianosEl globo Balun tiene equipos de lastre, hardware de navegación, otros componentes de transmisión de datos y el mecanismo de liberación que hace el despliegue del dron. Se construyeron los enlaces de datos y los controles de vuelo sin revelar especificaciones ni el peso de la ojiva. ¿Qué se gana con esta combinación? La altitud mantiene el sistema fuera del alcance de los rusos, que pueden tener interceptores o cañones ligeros. En este caso, ellos tienen que equiparse con misiles más costosos. Ucrania combina un globo aerostático para llevar a un dron a una altitud de 10 kmEs una combinación interesante de transporte aéreo con tecnología de aviación no tripulada actual, por lo que Mara reduce la distancia que puede recorrer de forma independiente. Ha demostrado tener potencial tras pruebas hechas de combate; ha atacado objetivos en Crimea y Berdiansk. Después de realizar los últimos ensayos, se pretende que pueda iniciar la fabricación comercial de los drones Mara durante lo que queda de este mes.La única duda queda en el globo aerostático que no se ha sometido a pruebas independientes, sobre todo ver cómo se comportan los vientos a esas alturas y ver si no existe un desvío de dicho globo respecto al punto de lanzamiento previsto. Su ventaja más grande es el costo, un costo que le gana a un misil de crucero Tomahawk que asciende a cifras millonarias. Las pruebas posteriores confirmarán si se trata de un sistema eficaz o solamente se quedará en un buen intento.