Amazon ha puesto a la venta en Estados Unidos Bee Frontier, una pulsera que escucha lo que dices y lo que te dicen, lo transcribe y lo convierte en resúmenes, recordatorios y tareas, por 74,99 dólares (unos 67 euros). La anunció el 15 de octubre en su blog oficial junto a Bee Eclipse, un segundo dispositivo que se pega al móvil y llegará más adelante.Futurism lo ha presentado como un aparato que te graba constantemente. No es exactamente así: la semana que repiten algunos medios es la duración de la batería, y Amazon asegura que el audio se borra en cuanto se procesa. El debate de fondo, el de llevar encima un micrófono que escucha a todo el que te rodea, sigue en pie igualmente.¿Qué son Bee Frontier y Bee Eclipse?Son los nuevos dispositivos de Bee, la empresa de wearables con IA que Amazon compró en 2025: el Frontier es la nueva generación de su pulsera y el Eclipse, un diseño nuevo. El Frontier se lleva en la muñeca o enganchado a la ropa, tiene resistencia IP67, dos micrófonos con filtrado de ruido, carga por USB-C y hasta siete días de batería. Se vende en tres colores.El Eclipse tiene el tamaño de una tarjeta de crédito y se acopla con imanes a la parte trasera del móvil. Su batería pasa de los 21 días y, según la web de Bee, procesa las dos partes de una llamada además de las conversaciones en persona. Costará desde 99,99 dólares (unos 89 euros) y llegará «pronto», sin fecha.Los dos hacen lo mismo: escuchan, transcriben y generan resúmenes del día, recordatorios y tareas sugeridas. Amazon solo enlaza su tienda estadounidense y no ha dicho nada sobre su llegada a España o a Europa.¿Cuánto cuesta de verdad?El dispositivo es la entrada; el negocio está en la suscripción. El plan gratuito incluye resúmenes, recapitulaciones y 14 días de memoria. Bee Pro, a 11,99 dólares al mes (unos 10,70 euros), añade resúmenes ilimitados, integraciones con aplicaciones de terceros, un asistente de chat, aplicación de escritorio y la conexión con Amazon.com y Alexa+. Los clientes nuevos tienen 30 días gratis.Las integraciones incluyen Gmail, Google Calendar, Outlook, Apple HealthKit y las fotos del móvil. Y aquí está el detalle que más me interesa: Amazon dice que Bee puede ofrecer sugerencias de compra personalizadas en la portada de Amazon.com. Es decir, lo que hablas puede acabar influyendo en lo que Amazon te recomienda comprar.Antes de la compra, Bee vendía su pulsera a 49,99 dólares con una suscripción de 19 al mes, según TechCrunch. Hoy compite con grabadoras con IA como Plaud Note, a 159 dólares, o Pocket, a 129, según TechCrunch. Ya analizamos cómo Plaud Note transforma la forma de tomar notas.¿Graba todo lo que dices?Escucha todo, pero según Amazon no guarda el audio. La compañía repite en el anuncio que el audio «se procesa en tiempo real y se elimina», y la cofundadora de Bee, Maria de Lourdes Zollo, ya lo decía en enero: ningún audio se almacena. Lo que sí se guarda son las transcripciones y los resúmenes, que el usuario puede borrar cuando quiera.En un post sobre privacidad publicado en septiembre, Amazon explica que esas transcripciones se cifran con claves que crea y controla el dispositivo del usuario, que la empresa no tiene una «llave maestra» para leerlas y que el sistema, llamado Bee Private Compute, corre sobre la infraestructura segura de AWS y ha pasado una auditoría de la firma Trail of Bits. Todo eso lo afirma Amazon; no hay todavía una comprobación independiente publicada.Hay controles físicos: un botón para activar el micrófono, un LED que indica que está activo y la posibilidad de que el Frontier se apague solo tras un rato de silencio.¿Y las personas que no han aceptado nada?Ese es el agujero. Amazon dice que pide al usuario obtener el permiso de los participantes de una llamada cada vez que empieza a grabar. Para las conversaciones en persona, las que capta la pulsera que llevas en una cena o en una reunión, no menciona nada equivalente, y su post de privacidad no dedica una línea a los terceros.Es el mismo problema que vimos con los prototipos de gafas de Meta que graban siempre y con los que se plantea apagar el LED de aviso: la privacidad del usuario está bien pensada, la de quien está delante, no. Futurism lo compara con una tobillera de vigilancia; es una exageración, pero apunta al sitio correcto.Tampoco todo es ventaja en la ausencia de audio. TechCrunch señalaba en enero que, sin grabación, no hay forma de volver a escuchar un fragmento para comprobar si la transcripción es correcta.Ya contamos la compra de Bee por parte de Amazon y el porqué era lógica: Alexa necesita contexto, y nada da más contexto que tus conversaciones.Mi lectura es que el problema de Bee no es técnico, sino de incentivos. El cifrado y el borrado del audio están bien planteados, pero el mismo producto que promete no poder leer tus transcripciones te ofrece, por 11,99 al mes, conectarlas a la tienda más grande del mundo para que te sugiera compras. Esa contradicción la resolverá cada usuario. La de las personas que hablan con él sin saber que hay una pulsera escuchando no la resuelve nadie.La noticia Amazon lanza Bee Frontier, una pulsera de 75 dólares que escucha y resume tus conversaciones fue publicada originalmente en Wwwhatsnew.com por Natalia Polo.