'La bola negra' lo cambia todo: Netflix le dará un giro de 180 grados a sus estrenos a partir de la película de los Javis

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Puede que la cosa empezara a cambiar oficialmente cuando a Netflix se le ocurrió comprar Warner Bros. Discovery. Pese a que finalmente Paramount se impusiera (y como resultado Warner y Paramount se han fusionado en forma de Skydance), durante los meses que duró la contienda esta plataforma de streaming vio cómo todo Hollywood se le ponía en contra, y sus responsables tenían que reafirmar una y otra vez su compromiso con las salas de cine. Al fin y al cabo, a Netflix siempre le ha causado bastante indiferencia la exhibición tradicional, entendiendo que su negocio está en el catálogo streaming.Pero, si tenía intención de comprar Warner, tocaba comprometerse a mantener este negocio. Uniendo esto a otros factores como el estancamiento de los suscriptores (que esta misma semana provocó una de las grandes reducciones de plantilla de su historia. 1.000 empleados a la calle) o la sensación de que películas que pasan por salas luego tienen un gran rendimiento doméstico, el interés de Netflix por la exhibición tradicional ha ido creciendo exponencialmente en los últimos meses.Hasta el punto de que La bola negra, que Netflix estrena en EEUU a partir de este fin de semana, va a ser el film que lo cambie todo.Hasta entonces, la vinculación de Netflix con las salas se reducía a estrenos limitados de películas prestigiosas para poder aspirar al Oscar, o a algún evento estilo el reestreno de Las guerreras K-Pop tras haber arrasado en visualizaciones domésticas. Si hablamos de Oscar, pasa justamente con La bola negra que es una frontrunner absoluta: la película de los Javis ganó el premio a Mejor dirección en el Festival de Cannes y luego el premio del público en Toronto, amparada por unas críticas extraordinarias y, en su España natal, una recaudación que la ha colocado en el top histórico. Es un bombazo comercial, pero también un film de prestigio con el que Netflix (que compró los derechos internacionales de distribución) podría obtener por fin el Oscar a Mejor película que tanto tiempo se le ha resistido.Así que, ¿cuál es el plan exacto de Netflix con La bola negra? Pues un periodo de exclusividad en salas mucho más largo de la cuenta. 47 días nada menos, más tiempo que el que ningún otro estreno de la compañía haya ostentado. Con el añadido, según IndieWire, de otra decisión histórica en lo que se refiere a la estrategia de Netflix: la compañía va a empezar a hacer públicas sus cifras de taquilla. La bola negra será el primer film con el que lo haga.Una nueva eraNetflix siempre ha mantenido ocultas las recaudaciones de sus incursiones en cines, por mucho que en los últimos años haya habido éxitos evidentes como Puñales por la espalda: El misterio de Glass Onion. El motivo es la exposición pública que implica revelar las cifras, y es algo que por ejemplo le ha salido bastante caro a Apple. Entre 2023 y 2024 la compañía se animó a estrenar en salas varias películas (Napoleón, Los asesinos de la luna, Argylle o Fly Me to the Moon), y todas se hundieron. Todo el mundo fue consciente del fracaso, sobre todo, y Apple dejó de mandar películas a cines. Incluso perdieron aplomo sus ambiciones de competir en la carrera hacia los Oscar.Pero Netflix quiere arriesgarse. Sabe que con La bola negra tienen un caballo ganador, y que hay que proceder con cautela según las particularidades de cada proyecto. “Analizamos este modelo y nos preguntamos: ¿cómo podemos satisfacer a los amantes del cine que quizá quieran ver esta película en una sala, cómo evitamos perjudicar el valor de Netflix y cómo posicionamos la película de la mejor manera posible a nivel mundial?”, ha apuntado Ted Sarandos, uno de los líderes de Netflix.La plataforma no pierde de vista que su negocio es el streaming, pero indudablemente hay mucho que ganar si su desembarco en salas funciona. Está, desde luego, el prestigio: que Netflix le dé un tratamiento tradicional a determinadas películas ayudará a que los grandes directores quieran trabajar con ellos. Y es lo que nos lleva sin ir más lejos a Greta Gerwig. La directora de Barbie, un hito de taquilla, estrenará con Netflix el año que viene Narnia: El sobrino del mago. Todo un blockbuster que tendrá otra ventana pionera: desde el 12 de febrero, y arramblando con todas las salas IMAX posibles, Narnia se tirará en cines 49 días. No se incorporará al catálogo hasta el 2 de abril.A lo que hay que sumar, para lo que queda de año, Las nuevas desventuras de Cliff Booth que dirige David Fincher, e Ink de Danny Boyle. Dos propuestas de autor y atractivo oscarizable que también tendrán estreno en cines, y de las que también Netflix irá informando de sus logros en taquilla. La bola negra, con sus amplias opciones de seguir arrasando comercialmente como ya está haciendo en España, supone por tanto un gran punto de inflexión para Netflix. Un antes y un después para una compañía a la que el streaming se le está quedando pequeño.