El final de ‘Whalefall’ explicado: ¿el protagonista sobrevive a la aventura?

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Whalefall es quizás la survivor movie más curiosa de la década y lo es por una razón muy concreta. Su protagonista, Jay Gardiner (Austin Abrams), debe sobrevivir luego de ser tragado por una ballena y con menos de una hora de oxígeno. Por lo que no solo luchará contra la posibilidad de ser deglutido por el animal, sino contra todas las situaciones extremas que le rodean. Lo que incluye desde verse superado por un entorno cada vez más hostil hasta solo no poder lograr una vía de escape efectiva a una situación insólita. Algo que abarca una forma de provocar que la ballena le expulse de algún modo natural o usar las violentas condiciones dentro del cuerpo del animal a su favor. Por supuesto, todo lo anterior pondrá a prueba todo el ingenio, habilidad y conocimiento de Jay, no solo como buzo. También su capacidad para enfrentarse a una circunstancia inexplicable. Parte del éxito en que esta extraña premisa sea efectiva y verosímil es que el director Brian Duffield logra que la historia relate dos cosas a la vez. Por un lado, todo lo que Jay enfrenta para sobrevivir y su inventiva para hacerlo. Al otro, la forma en que los recuerdos de su fallecido padre Mitt (Josh Brolin), se convierten en fuente de conocimiento e inspiración en un momento tan crítico. Eso, a pesar de que padre e hijo sostuvieron una durísima relación años atrás y que, de hecho, todo el incidente central de la película comienza por la muerte de Mitt. Pero la cinta logra indagar en la forma en que Jay termina por reconciliarse como puede con las heridas del pasado. Hacerlo, además, de forma conmovedora y profunda.¿Sobrevive Jay a la historia de ‘Whalefall’? Todo mientras logra deducir cómo salvar su vida en condiciones poco menos que imposibles. Whalefall se convierte entonces en una combinación entre un drama íntimo acerca del perdón y la redención, en medio de una historia frenética. Y ambas cosas terminan por mezclarse en el último tramo de la cinta. Para entonces, Jay debe tomar decisiones desesperadas y llevar a cabo un plan cada vez más improbable para lograr salir de su encierro. Pero además, debe enfrentar la posibilidad de que, a pesar de hacer su mejor esfuerzo, es probable que no logre sobrevivir. Lo que convierte a las últimas escenas de la cinta en una batalla de voluntad, tesón e ingenio desesperado.Como se recordará, todo el argumento de Whalefall gira en torno a cómo Jay puede obligar a un cachalote gigantesco a expulsarlo. Hacerlo con medios limitados (incluso carece de guantes) y con la posibilidad de ser envenenado por el entorno. Algo que abarca desde los compuestos químicos del sistema digestivo del animal hasta la posibilidad de que el oxígeno se haga venenoso debido al dióxido de carbono. Jay intenta de hecho varios métodos para lograr romper la pared estomacal de la ballena. O en cualquier caso, lograr ser expulsado de manera orgánica por el cuerpo del animal, sin lograr otra cosa que empeorar cada vez más su situación. Y al comprobar que no hay una manera de hacerlo, Jay toma la decisión de arriesgar todo por una solución más concreta. La de herir a la ballena y abrirse paso a través del cuerpo hacia el exterior. Lo que culmina con un escape agónico, violento y doloroso. De modo, que Jay, improvisa con los pocos elementos que tiene a mano después de estudiar la situación. No puede romper con las manos desnudas la gruesa piel del animal. Tampoco tiene ningún tipo de herramienta que le permita hacerlo de manera limpia. Así que, usando sus conocimientos de buceo y recordando los consejos de su padre, inventa una posible solución química y tecnológica. Una batalla contra el tiempo en ‘Whalefall’Pero Whalefall no olvida que no solo es una película de supervivencia, sino también un drama doloroso, angustioso y una exploración poco común sobre el trauma. Por lo que Jay comienza a alucinar y oye la voz de su padre proveniente de la propia ballena. Mitt le explica que la ballena está siendo atacada por orcas y que, por lo tanto, pide ayuda a otras ballenas de la zona. Pero ninguna llega. Por último, la ballena sucumbe a sus heridas, lo que simboliza la muerte del padre de Jay. En ese momento, el personaje comprende lo que debe hacer para escapar. Por lo que utiliza lo que tiene a mano para resolver el dilema de escapar. Una bolsa de basura, un calcetín viejo, equipo de buceo. Finalmente, combina una batería de 9 voltios y lana de acero para encender los gases acumulados en el estómago del cachalote. Todo lo anterior, alimentando la chispa con el oxígeno restante de su tanque. La explosión resultante abre una brecha en la cavidad interna del animal.Desesperado, Jay lucha a través de los órganos internos y esquiva el enorme corazón de la ballena hasta llegar a la pared abdominal. Finalmente, escapa de su terrorífica experiencia. Eso, que luego le rescate un equipo de científicos y personal de emergencia. Para entonces, queda claro que Jay usó todos los recursos que aprendió al rememorar a su padre en una especie de travesía emocional, para vivir. Se trata de un final agridulce. Jay sobrevive, pero no logra recuperar los restos de su padre (la misión que lo llevó allí). Sin embargo, regresa a la superficie habiendo aceptado el trauma de su pasado y transformándose en el legado vivo de las lecciones de Mitt. Uno de los giros más interesantes de Whalefall y que evita que sea algo más que solo una survivor movie común y corriente. Seguir leyendo: El final de ‘Whalefall’ explicado: ¿el protagonista sobrevive a la aventura?