Edición original: Old man Logan vol. 2 #36-40 USA (Marvel Comics, 2016)Edición España: Marvel Saga TPB. El Viejo Logan 7 (Panini Cómics, 2026)Guion: Ed BrissonDibujo: Dalibor Talajic, Ibraim Roberson Entintado: Dalibor Talajic, Ibraim Roberson Color: Carlos LópezFormato: Rústica · 24-40 páginas · 3,30-4,60 €En el punto de mira«En mi universo, así es como todo empezó.»Retomamos nuestra serie de reseñas de la colección de El Viejo Logan post-Guerras Secretas, que publica panini cómics en formato Marvel Saga TPB, con tomos recopilatorios de tapa blanda. Los números que hoy nos ocupan, y en los que ya nos acercamos al final, se nutren de mucho contexto de cómo estaba el universo Marvel entonces, así que hagamos un pequeño repaso. Como ya ocurría en el tomo anterior, estas entregas fueron publicadas originalmente bajo la iniciativa editorial Marvel Legacy, que para muchos títulos supuso un regreso a la numeración original (algo que no se aplica al caso de El Viejo Logan) y que en líneas generales buscaba ser una vuelta a lo esencial. En esta situación veía la luz el arco argumental de «Alcalde Fisk» en la serie regular de Daredevil, que en aquel momento corría a cargo de Charles Soule y que iba a tener mucha influencia sobre el arco argumental que vamos a tratar aquí, igual que la miniserie protagonizada por Bullseye que el mismo Ed Brisson había firmado tan solo unos meses antes. De forma similar, teniendo lugar en series paralelas, esta versión de Logan llegó a formar parte de (una de las) la Patrulla-X durante un tiempo bastante breve.La trama del tomo se divide en dos historias distintas. Primero, Logan regresa a Nueva York después de su último paso por Japón, donde descubre que Wilson Fisk alias Kingpin se ha convertido en el alcalde de la ciudad. En esta situación Logan recuerda el estado de su mundo momentos antes de dejarlo atrás, después del levantamiento de todos los villanos. Ahora Fisk pretende ilegalizar a los héroes y vigilantes, mientras que Logan se ve involucrado en una persecución casi periodística después de que lleguen a sus manos documentos comprometedores del magnate del crimen. Fisk no escatima en gastos y pronto envía a Bullseye para defender sus intereses con poca preocupación respecto al caos que el personaje tiende a provocar por donde pasa. En segundo lugar tenemos el retorno de este Logan a la mansión X después de haber abandonado el equipo un tiempo antes, y llega en un momento complicado por el número de grupos antimutantes que buscan aniquilar a todo mutante.EL guion de Ed Brisson para estos números corta de alguna forma con las tendencias previas de Lemire y hasta cierto punto del propio Brisson. Los elementos más fantásticos y de ciencia ficción se han dejado atrás en favor de un tono más plantado en la realidad, con la ventaja de que el personaje se presta con versatilidad a cualquier tipo de historia. De la primera historia cabe mencionar que la mencionada miniserie previa del autor con Bullseye como protagonista se va a ir volviendo más y más influyente en esta cabecera, aunque de momento solo tenemos la oportunidad de volver a ver el personaje. Lo cierto es que esta trama no resulta especialmente novedosa, sin mostrar nada que no hayamos visto antes. En la segunda la cosa pega un pequeño subidón al mostrarnos la relación de Logan con los miembros más jóvenes de la Patrulla X del momento, si bien también está plagada de clichés asociados a los mutantes siempre resulta satisfactorio ver a Logan ocupar el rol de mentor.En el dibujo encontramos a Dalibor Talajic para la primera historia y a Ibraim Roberson para la segunda. Talajic tiene un estilo más caricaturesco, y usa mucho un entintado prominente con sombras sólidas y el espacio negativo en su composición. EL resltado es bastante correcto, aunque la cara de Logan no termina de estar en línea con otros artistas previos y en general el nivel de detalle no es muy alto. Roberson es un artista con recorrido en la editorial pero que no tiende a ir asociado a proyectos grandes, aquí realiza una labor bastante notable, con un nivel de detalle bastante consistente y alto (especialmente en los personajes) y con un trazo fino, destacando sobretodo su dibujo del mutante Glob y todos sus órganos. Juega en su contra la ausencia de un momento clímax que verdaderamente asombre al lector. Los colores de Carlos López presentan una paleta de colores variada, pero el acabado no puede evitar resultar bastante plano.En definitiva, unos números más bien intrascendentes. El arco argumental de Logan no se ve afectado a pesar de los paralelismos que es capaz de encontrar entre su antiguo mundo y el nuevo, y cumple un papel de protagonista pasivo, dejándose llevar por la historia reaccionando a lo que sucede a su alrededor pero sin mostrar una iniciativa, y por tanto, una motivación. Afrontamos de esta manera la recta final de la etapa, con tan solo 10 números restantes y con un protagonista que, como la serie, no tiene una dirección fija.↑Lo mejorLa dinámica de Logan con los estudiantes mutantes. ↓Lo peorEl conjunto resulta algo insípido.