En una situación geográfica privilegiada, rodeada de montañas y prados verdes, se encuentra la localidad gaditana de Villaluenga del Rosario , que es además uno de los techos de la provincia, ya que se sitúa a nada más y nada menos que a 858 metros sobre el nivel del mar. Un lugar perfecto para relajarse, saborear lo mejor de la gastronomía serrana o para disfrutar de parajes naturales espectaculares. Además de todo ello, hay un atractivo en esta localidad que no pasa desapercibido y que cuenta además con una dilatada historia. En Villaluenga del Rosario se sitúa uno de los cementerios más curiosos de toda Andalucía , que es al mismo tiempo uno de los puntos más visitados de toda la comarca. El cementerio en cuestión se ubica en la parte alta del pueblo, ocupando los territorios propios de la antigua iglesia en ruinas del Salvador, un templo que se construyó a comienzos del siglo XVIII . A comienzos del siglo XIX, en la guerra contra el ejército invasor francés, esta iglesia sufrió los rigores de la contienda, siendo objeto de un gran incendio que afectó principalmente a la cubierta y a la bóveda del crucero, siendo prácticamente borrada de la faz del mapa. Una vez que la iglesia quedó prácticamente en ruinas, el espacio que ocupaba anteriormente fue poco a poco utilizado como cementerio, surgiendo de manera espontánea un espacio muy singular, que sorprende por su originalidad , ya que es posible encontrar tumbas donde antes había altares, bancos, rejas u otros elementos propios de una iglesia. Desde entonces se ha convertido en un auténtico signo de identidad de la localidad de Villaluenga del Rosario, hasta el punto de que es uno de los lugares más fotografiados del pueblo. Los nichos que tienen mayor antigüedad se encuentran incrustados en los viejos muros de la iglesia, mientras que también es posible encontrar tumbas repartidas por diferentes lugares en el suelo , así como nichos de más reciente construcción en otras ubicaciones del cementerio. Por todo ello, por su originalidad, por su historia y por la increíble sensación que supone estar en una antigua iglesia sin techo, donde la naturaleza se expresa con libertad y donde se encuentran numerosos enterramientos, el cementerio de Villaluenga del Rosario está considerado como uno de los más bellos de España . Una visita que no defrauda y que sirve también para entrar en contacto con la historia de un pueblo apasionante, que se defendió con uñas y dientes del invasor francés. El recorrido por Villaluenga del Rosario, un lugar que es además una de las cunas del famoso y exquisito queso payoyo , puede continuar a través de su famosa y curiosa plaza de toros, sus calles empedradas o con una excursión por alguna de las rutas de senderismo que discurren por su entorno, donde hay que destacar la Manga de Villaluenga.