Y, al final, no hubo unidad. El “fracaso” del que se hacía cargo el portavoz de Esquerra Republicana de Cataluña en el Congreso, Gabriel Rufián, a primera hora del viernes se materializó y, finalmente, Podemos no se sumó al acuerdo del Frente Amplio más allá de pactos puntuales en Canarias y la Comunitat Valenciana. Así, el 29N habrá dos o más papeletas diferenciadas en lugares como Madrid, Cataluña, Andalucía, Murcia y Aragón, entre otras. El Frente Amplio, integrado por Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Más Madrid y los comunes, mantiene su apuesta por Ada Colau como candidata a la Presidencia del Gobierno. Podemos, por su parte, sostiene la candidatura de Irene Montero.La última semana ha estado marcada por los ofrecimientos cruzados, pero las discrepancias sobre el reparto de puestos y las distintas estrategias de las organizaciones se han acabado imponiendo. Mientras Frente Amplio insistía en negociar como bloque, Podemos proponía acuerdos bilaterales con Izquierda Unida en diez comunidades autónomas: Andalucía, Extremadura, Galicia, Asturias, Cantabria, Euskadi, Navarra, Castilla y León, Castilla-La Mancha y la Región de Murcia. El coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, sin embargo, rechazó esa fórmula de “pactos a la carta” y defendió que cualquier entendimiento debía respetar los compromisos adquiridos con sus socios.A poco más de dos horas de que se cerrara el plazo, los partidos del Frente Amplio remitieron por escrito una propuesta a Podemos para tratar de alcanzar un acuerdo de unidad. Además de proponer un “puesto de salida prioritario por la Comunidad Madrid y Cataluña”, la incorporación de Podemos con todos los derechos en todas las circunscripciones que se presenta Frente Amplio y el liderazgo de las fuerzas arraigadas al territorio, también ofrecían una de las portavocías del grupo parlamentario. Ni eso ni tener una distribución “equitativa” de los recursos entre todas las organizaciones que conforman el Frente Amplio convenció a la formación morada. Los morados insistieron en una contraoferta que enviaron poco después con la que ha sido su posición desde el jueves. La de alcanzar un acuerdo en una decena de comunidades autónomas con IU, a excepción de Madrid y Cataluña. El único matiz respecto a lo que venían defendiendo es que también se abrían a pactar con Movimiento Sumar en algunos territorios. Desde Podemos también argumentaron que no podían aceptar la oferta del Frente Amplio de un pacto en toda España porque supondría romper con ERC.Madrid ha sido uno de los territorios clave para el fracaso de las negociaciones. Frente Amplio situó al diputado autónomico de Más Madrid, Emilio Delgado, como cabeza de lista después de que su compañera de filas, Mónica García, renunciara a ese puesto. Podemos, sin embargo, sostenía que ese puesto correspondía a Montero, su referente electoral. Y, aunque a primera hora del viernes, Delgado reiteraba que la exministra de Igualdad tendría un puesto de salida, el acuerdo no llegó. El ofrecimiento pretendía facilitar un pacto sin alterar el equilibrio alcanzado entre las organizaciones que integran Frente Amplio.La formación morada consideraba insuficiente ese planteamiento. Sus dirigentes han defendido públicamente que cualquier pacto debía reconocer su identidad política y su capacidad de representación, mientras que sus interlocutores sostenían que el reparto de candidaturas debía responder a un acuerdo entre todas las organizaciones y no únicamente a unas primarias. A esto se le suma que Más Madrid, líder de la oposición en la Asamblea frente a un Podemos que se quedó fuera, constituye uno de los pilares de Frente Amplio y Podemos mantiene con esa organización una rivalidad política que se remonta a la aparición del proyecto entonces liderado por Íñigo Errejón.Sin embargo, el cofundador y antiguo líder de Podemos, Pablo Iglesias, restaba importancia al hecho de que la izquierda fuera dividida en Madrid horas antes de que acabara el plazo. En un mensaje en X, el exvicepresidente del Gobierno cargaba contra Izquierda Unida sin referirse explícitamente a ellos por negarse a negociar acuerdos bilaterales. “El planteamiento que dice 'Si no te integras en mi coalición en Madrid, no pactaré contigo en ningún otro territorio' es el que está enterrando la posibilidad de ir juntos allí donde no hacerlo se ve penalizado por el sistema electoral. Si hay acuerdo en todos los territorios salvo en Madrid, no habrá la más mínima penalización electoral”.En Cataluña, el pacto de Podemos con Esquerra Republicana de Cataluña anunciado el pasado lunes dinamitó prácticamente cualquier posibilidad de acuerdo ante la negativa de la dirección de Oriol Junqueras de coaligarse con los de Ada Colau. Fue el propio líder de ERC el que aseguró que él no había “ido a la cárcel” para que la exalcaldesa “fuera diputada”. Y, aunque Rufián instó a los comunes a hacer una propuesta, su partido ni siquiera la quiso escuchar. Sí, lo hizo, sin embargo, con Podemos, cuyo acuerdo pasa por obtener los puestos seis y diez de la lista por Barcelona y la participación de Rufián en actos electorales con Irene Montero. El primero tendrá lugar en la ciudad condal el próximo 24 de octubre.El pacto tiene una dimensión política particular. ERC conserva su identidad como formación independentista — aunque también ha recibido críticas del sector más nacionalista del partido por aliarse con un partido que formó parte del Gobierno de la nación— y mantiene una estrategia electoral propia, mientras que Podemos busca reforzar su presencia a través de un entendimiento con una organización de implantación territorial consolidada. Rufián había defendido durante los meses anteriores la necesidad de explorar una candidatura más amplia de las izquierdas. Sin embargo, este viernes él mismo ya asumía que no sería así.Para los comunes, el acuerdo entre Podemos y ERC sentó como un jarro de agua fría. Y , aunque Colau trató de acercar posturas con Rufián, no estaba dispuesta a diluir a su partido en las siglas de ERC. Los comunes reprochan al portavoz republicano haber pasado de defender un frente amplio de izquierdas a cerrar una alianza que los deja fuera. También expresan su decepción con Podemos por priorizar un acuerdo con ERC frente a sus antiguos aliados. La Comunitat Valenciana y Canarias representan la principal excepción al enfrentamiento entre las direcciones estatales. En el caso valenciano, el acuerdo anunciado el viernes por la tarde bajo el nombre de Compromís-Front Valencià llegó después de días de intensas negociaciones, que descarrilaron el jueves por la noche por la negativa de Esquerra Unida a aceptar las condiciones de la coalición. Aunque peligró el acuerdo, finalmente el Consejo Político Nacional de ese partido aprobó participar en la coalición con el 66% de los apoyos. Por su parte, el acuerdo histórico de Nueva Canarias-Bloque Canarista, Podemos, Izquierda Unida y Movimiento Sumar de concurrir conjuntamente bajo la denominación Unidad del Pueblo Canario el jueves se quedó en una excepción más que en una norma. De hecho, la propia Montero presentó públicamente el entendimiento como un ejemplo de cooperación que podría trasladarse a otros territorios. La candidatura reúne a organizaciones que en otros territorios mantienen posiciones enfrentadas y coloca a una fuerza de implantación autonómica, Nueva Canarias, en el centro de la negociación.La fórmula pretende combinar las identidades de los partidos estatales con una propuesta vinculada a las particularidades políticas y sociales del archipiélago. No obstante, la unidad tampoco es completa. Drago, la organización vinculada al exdiputado Alberto Rodríguez, ha decidido concurrir por separado. La importancia del pacto canario radica en que muestra la posibilidad de establecer acuerdos entre Podemos y las organizaciones de Frente Amplio sin resolver previamente todas sus discrepancias estatales.Aragón constituye otro de los territorios donde las negociaciones parecían cerca de ratificar una candidatura conjunta y así fue, aunque sin incorporar a Podemos. Chunta Aragonesista, Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Partido Verde y Recortes Cero anunciaron este viernes que concurrirían su bajo la denominación Chunta Aragonesista-Frente Amplio Aragón. Con la CHA como uno de sus principales referentes políticos, su presidente, Jorge Pueyo, protagonizó este viernes un acto en Zaragoza junto a Colau y Delgado y defendió la decisión de construir una candidatura compartida, insistiendo en que su organización siempre ha priorizado el entendimiento con otras fuerzas de izquierda. Y pese a los intentos de los integrantes de invitar públicamente a la formación morada a incorporarse al acuerdo, tampoco fue posible el entendimiento.Baleares anunció otro acuerdo territorial con características propias. Ara MÉS, el espacio integrado por MÉS per Mallorca, MÉS per Menorca y Ara Eivissa, aprobó concurrir junto a Izquierda Unida y Movimiento Sumar bajo la denominación Ara MÉS-Front Ampli como ya ocurrió el 23J con la coalición Sumar. La candidatura estará liderada por las fuerzas ecosoberanistas, una circunstancia que refleja la importancia de la implantación territorial en la negociación. Y, aunque no hubo entendimiento en la lista del Congreso, sí la hubo en el Senado con los morados y el resto de Frente Amplio. Asimismo, tampoco se alcanzaron acuerdos en en Andalucía, donde también se presenta la formación de Teresa Rodríguez, Galicia, Asturias, Cantabria, Euskadi, Navarra, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Murcia y Extremadura.La ausencia de un acuerdo global también se refleja en los liderazgos. Ada Colau encabezará el proyecto de Frente Amplio, construido alrededor de Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Más Madrid y los comunes. Irene Montero representará la apuesta electoral de Podemos, que busca mantener su identidad y autonomía después de los conflictos que marcaron su relación con Sumar durante la anterior legislatura. Su candidatura fue ratificada por 24.136 personas que participaron en las primarias abiertas impulsadas por la formación, lo que implica según el reglamento del proceso que ocupe “automáticamente” el primer puesto de la papeleta provincial de la circunscripción de Madrid. La eurodiputada y exministra de Igualdad era la única aspirante reconocida que se presentaba a las votaciones.La negociación para las elecciones generales del 29 de noviembre refleja los problemas que lleva acumulando un espacio fracturado desde hace años y que en 23J alcanzó la unidad in extremis, aunque ello supuso dejar fuera de las listas al Congreso a la citada Montero. Pero ahora no ha sido posible y tanto Frente Amplio como Podemos tratarán de pasar página lo más rapido posible. Los primeros, con el acto de este sábado que dará el pistoletazo de salida; los morados esperan al siguiente para el acto con Rufián en Barcelona. El republicano, además, quiere hacer otro en Madrid y en València, ya que en ese pacto ha entrado la marca de su partido en ese territorio, y es de los pocos acuerdos de unidad.