La izquierda se presentará partida en dos en la mayor parte de las circunscripciones de España y tan solo habrá unidad plena en dos comunidades. En las dos últimas horas, la negociación se convirtió en un intercambio de ofertas públicoEstos son los acuerdos de la izquierda alternativa, territorio a territorio La izquierda alternativa concurrirá a las elecciones generales partida en dos en la mayor parte de las comunidades autónomas. El Frente Amplio y Podemos no lograron reconducir este viernes las negociaciones para presentar candidaturas conjuntas y presentarán listas separadas en la mayoría de las circunscripciones. Las excepciones son la Comunitat Valenciana y Canarias, donde la presencia de partidos territoriales fuertes —Compromís en el caso valenciano, Nueva Canarias en el del archipiélago— sí ha permitido que se conformen alianzas que incluyen tanto a Podemos como a IU y Movimiento Sumar. En las 47 circunscripciones restantes —todas menos las tres valencianas y las dos canarias—, Podemos y el Frente Amplio (este último con diferentes formulaciones en función del territorio) presentarán listas separadas a las elecciones. También sus candidatas serán distintas: Irene Montero la de los morados, ocupando el puesto número uno en la lista de Madrid, y Ada Colau la de la alianza de IU, Comuns, Más Madrid y Movimiento Sumar, encabezando la de Barcelona. Ese fue el resultado de un último día de negociaciones frenético en el que el desencuentro se hizo público a partir de las 22.00 horas, cuando el Frente Amplio hizo pública una oferta in extremis a Podemos a dos horas del finl del plazo para registrar coaliciones. La alianza planteó la posibilidad de que Montero fuera la número dos de una lista única por la provincia de Madrid, pero a cambio pedía que la coalición se firmase a nivel nacional y no quedara fuera ninguna circunscripción. Ese extremo era inasumible para Podemos, que hace una semana anunció un acuerdo con ERC para integrarse en sus listas en las cuatro provincias catalanas. La respuesta morada llegó unos minutos después argumentando eso mismo: que no pensaban renunciar a “la colaboración acordada con ERC para estas elecciones y la participación de Gabriel Rufián en ellas”. Podemos se mantuvo en su posición hasta el final: solo estaban dispuestos a negociar con IU (y, al final de la noche, también con Movimiento Sumar), pero no a integrarse como una organización más en el Frente Amplio. “Os proponemos concentrarnos en pactar los territorios que como Extremadura, Euskadi, Cantabria, Galicia o Murcia tienen ya acuerdos hechos o muy avanzados que se están bloqueando desde la dirección del Frente Amplio”, plantearon los morados en su respuesta a la oferta, en la que también veían “posible pactar Andalucía, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Asturias, Navarra y La Rioja”. En ningún caso, como se venía planteando en los últimos días en “Catalunya, donde Comuns y ERC van a competir, y Madrid, la circunscripción en la que la existencia o no de acuerdos no penaliza el voto”.